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viernes, noviembre 16, 2007

Veraneando en Mantilhue IV: Capítulo Final



Finalmente tuvimos la suerte que ese domingo en la tarde pasó una última y milagrosa micro que nos sacó de Mantilhue. En verdad mis recuerdos sobre ello son vagos, no tanto producto del tiempo sino del estado de deterioro que habíamos vivido en el infierno aquel. Recuerdo que irracionalmente pensaba que jamás saldríamos de allí, que era nuestra última morada, nosotros y los coliguachos para siempre unidos en aquel mal llamado balneario.

El bus nos arrojó en Entre Lagos, pueblo intermedio entre la carretera y las termas de Puyehue emplazado en la orilla este del lago. Allí Turistel, esta vez con certeza, indicaba la presencia del camping municipal donde planeábamos quedarnos una noche para al día siguiente migrar rumbo a Frutillar.

El camping municipal era curioso, estaba ubicado en la corta playa principal del pueblo, que además era una plaza de juegos y adicionalmente tenía levantado allí un circo, por tanto las carpas quedaban emplazadas en la arena entre los resbalines los columpios, la jaula de los macacos o el camarín de los payasos. A pesar de tener Entre Lagos sólo una población real y flotante moderada, al ser este sector el más atractivo del lugar, congregaba al pueblo completo los fines de semana, es decir estaba completamente infestado de gente.

Ya casi anocheciendo armamos nuestra carpa, y aunque el hacinamiento era tremendo ya el hecho que no hubiese coliguachos ni un viento tempestuoso que barriera nuestro anafre nos complacía infinitamente. Tan complacidos estábamos que no nos importó que nuestro sitio y carpa quedara pegado a un bote de basura municipal rebalsado de desechos. Incluso en algún momento pasó gente con cara de malandrines y los saludábamos como despistados y alegres turistas gringos, nada podía ser peor que Mantilhue. Más tarde un campista vecino nos informó que tuviéramos cuidado pues la noche anterior se había metido en una carpa unos tipos y habían acuchillado a un mochilero. No importaba seguíamos sonriendo.

Siguiendo la línea inevitablemente escatológica de este viaje, después de más de ocho días estíticos nuestras grandes esperanzas estaban puestas en el baño químico del camping. Cada uno con un rollito de confort en la mano esperábamos como un depredador que acecha a su presa que este quedará libre para atacar. Sin embargo, si habíamos llegado a las 18:00 al camping hasta las 20:00 no paraba de entrar gente al baño, la fila era más grande que la de cualquier otro servicio que se prestase en aquella locación ya que como ya dije era el pueblo entero y sus turistas los que estaban de juerga en el camping. Cuando finalmente fue mi turno y abrí aquel baño un hedor nauseabundo paralizo mis intestinos, solo una fugaz mirada en medio de ese cuchitril sin luz me permitió constatar que nadie había limpiado el sanitario en todo el fin de semana y peor aun, dado que el guater estaba rebalsado al doble la creatividad de los paseantes les había permitido innovar en los espacios de la cabina para verter lo suyo. El resultado 2 días más en estado de estitiquez.

Como sea, y a pesar de todo estábamos mejor acá que allá. De hecho después de varios días nos pudimos acostar a dormir después de las 7 pm, luego de tomarnos una sopa verdaderamente caliente y comernos unos súper ochos a precio de mercado. Estábamos muertos de cansados así que como sea esa parada en Entre Lagos que en otras circunstancias ni siquiera habría sido considerada por nosotros fue como recalar en un hotel de 5 estrellas.

Al día siguiente, después de una noche en que se escuchaba música popular, gritos de copulación, y otros de estrangulamiento, pero más o menos a lo lejos y que no daban para mermar nuestro descanso, nos levantamos a guardar nuestra cosas e ir a nuestro segundo destino del cual abrigábamos muchas esperanzas. Según Turistel y los lugareños la forma de salir de Entre Lagos hacia Osorno era tomar el servicio de mini buses que operaba todo el día y cada 10 minutos trasladando pasajeros entre los dos puntos. Así que nos dirigimos al Terminal de aquel medio de transporte.

Ese día lunes se percibía algo raro en el aire, después de la efervescencia dominical el lugar parecía un cementerio, no había casi nadie en las calles. La explicación del factor “Durmiendo la Mona” no era suficiente para tanta desolación. Quienes habrán visto la película de terror “28 días después” en que aparece Londres vacía podrán percibir en su dimensión lo que sentimos con mi amigo en ese momento. Siendo como las 11 de la mañana llegamos al Terminal de mini buses y estaba con candado cerradísimo. Un cartel grande escrito a mano nos develó de un golpe el misterio “Cerrado por Duelo”. Justo pasó un Entrelaguino por ahí y nos contó que esa misma mañana había muerto el dueño de la empresa de mini buses, que era el hombre más querido del lugar, compadre del alcalde y eterno filántropo de mil avances municipales. El pueblo era un paño de lagrimas mientras nosotros absolutamente insensibles cargábamos nuestra frustración, dos pesadas mochilas y un cúmulo cada vez más abultado de mala experiencia vacacionales.

- Que lastima caballero le dijimos al Nativo. Por nuestra parte no nos queda más que hacer dedo.

- Bien difícil lo veo – nos respondió el señor- no se quien los ira a llevar a niuna parte. Y estiro su dedo para mostrarnos el inmenso cortejo que se iba formando de cientos de autos rumbos al cementerio.

No lo podíamos creer era Entre Lagos completo quienes se iban al funeral, a un cementerio lejano que podía localizarse en cualquier dirección menos rumbo a Osorno como para que nos coláramos en el sepelio. Quedamos abandonados en un balneario fantasma, “Humberston” era un pueblo bullante en comparación al nuestro. Sin más remedio y posibilidades, sin lugar pa comprar comida ni refrescos, con el Sol pegando a más de 30 grados, desmoronados anímica e intestinalmente decidimos caminar como 3 kilómetros para salir del pueblo y llegar al camino que conduce a la carretera.

Cuando por fin llegamos nuevamente nos esperaba nuestra mala estrella, nos tocó que no era un sector de la carretera en curva o cierto zigzag ideal para estirar el dedo a un vehiculo que fuese a velocidad normal, sino que era una larguísima recta, en que los pocos autos que pasaban lo hacían “rajados” tipo formula 1 y además con la peor de las voluntades de transportar a este par de espantapájaros tristes que parecíamos. Pero finalmente y después de varias horas la providencia se apiadó de nosotros y alguien nos llevó a Osorno.

Está historia finaliza en el Terminal de buses de Osorno. Como comenté en la primera parte de esta serie, con mi amigo conversamos en la ida que jamás se nos ocurriría “ir al baño” en un bus. Para aprender a jamás escupir al cielo, una vez comprados los pasajes a Frutillar nos subimos al bus y sin decir nada y a casi 15 minutos de que este partiera descubrimos que tenía baño. Cristian tenía un rollo de confort, el mió yacía en mi mochila ya guardada en la maleta, con violencia lo disputamos, casi terminando en los combos, los pasajeros que subían no entendían nada. Allí culminaron nuestros días de estreñimiento, no entraré naturalmente en detalles asquerosos, sólo diré que también acabó nuestro sufrimiento general y descubrimos una nueva variante del “Síndrome de Beaucheff” aplicada al turismo, es decir de ahí en más cualquier lugar o sitio de acampada nos parecieron simplemente maravillosos.


Para ver la saga completa:

miércoles, julio 18, 2007

La Misteriosa Isla de Podesta

Jugando con Google Earth encontré la gran sorpresa de que entre el archipiélago de Juan Fernandez y la Isla de Pascua “existe” una isla llamada Podesta que pertenece a Chile. Cuando intenté ver los detalles de ella acercando el zoom “Cataplum” desapareció. Eso sólo sería un presagio de los misterios rocambolescos que envuelven a nuestro “nuevo” territorio insular.

Según Wikipedia la isla sería un islote fantasma presuntamente descubierto por el capitán italiano Pinocchio al mando del navío Podesta en 1879. Quizás un amargo presagio del futuro chileno 100 años después. No podía llamarse “Vespucio” o “Colon” como otros notables marinos italianos que surcaron los mares y descubrieron importantes territorios, pa nosotros un Pinocchio.

Pero no queda ahí la cosa, la enciclopedia detalla que la isla fue falsamente incorporada a los mapas hasta 1935 y desde esa fecha no ha sido detectada, y agrega que su incorporación a Google Earth fue probablemente una broma. Que tal?. No sólo se nos acusa de tener cartógrafos delirantes que inventan territorios imaginarios sino que además los gringos nos agarran pal Hueveo con sus mapitas interactivos.

Y sigamos sumando cosas “Freak”; unos foros nacionalistas que estuve revisando plantean que la isla existe y que Wikipedia miente ya que la armada testifica y avala su presencia. Ahí mismito algunos dicen que es una roca emergida otros que es bastante más grande, otros remiten un artículo que trata de cómo Podesta nos entrega derechos sobre el territorio antártico en desmedro a los reclamos ecuatorianos. Entonces la isla del capitán Pinocchio nos mete en más forros de soberanía con países vecinos como si ya con los bolivianos, los peruanos y los argentinos no hubiésemos tenido más que suficiente.

Entonces, en lo concreto o lo no tanto, Podesta sería una Isla que puede que exista o no, que pudo o no ser descubierta por un marino italiano, que puede ser una roca emergida o algo más grande o nada, que puede otorgarnos derechos antárticos o hacernos desocupar la base O’higgins para cedérsela a Ecuador,etc.

Con todos estos antecedentes, y dada la relevancia del caso, decidí presentar un proyecto FONDART a la Armada de Chile que permitiera investigar la real existencia de territorio chileno en ese punto del pacífico. Proyecto que fue aprobado hace unas semanas y me permitió tomar los primeros registros fotográficos de la Isla.

A continuación presentó parte de estas fotografías que exhibí la semana pasada en una de las salas del Centro Cultural "Carola Zuñiga" en Purranque.





Esta es una vista aérea de Podesta. Como ven no es tan pequeña como se dice. Con razón Ecuador respeta nuestra soberanía antártica.



La típica foto al estilo "National Geographic" que nos revela parte de la Fauna Autóctona de Podesta.




Descubrí que UCV Televisión es el único canal chileno que llega a la isla, y las transmisiones no son en directo sino sólo de archivo. Por ello el baile de moda en estos momentos como aquí gráfico en una discoteque de Podesta es el Bailongo.





Algunos destacados personajes del jetset nacional e internacional que capté turisteando y disfrutando de los encantos de la Isla.




Dado el asilamiento de Podestá y por cumplirse un aniversario más de su descubrimiento el ex presidente Lagos al término de su mandato donó este lujoso Buque comprado de segunda a un astillero de España para hacer el trayecto Podestá-Isla de Pascua. Lamentablemente por problemas técnicos aun no ha podido zarpar.

sábado, marzo 17, 2007

Lo Barato Cuesta un Poco Caro: Volando en Gol Parte III


Nuevos Pasajeros Nuevas Actitudes

Debo decir lo que pienso, para eso hice este Blog y además le puse de título “Prejuicios”. Los increíblemente baratos pasajes de Gol conllevaron a que muchos usuarios – haciendo una analogía con lo que dijo hace un par de semanas el Presidente Ejecutivo del Metro de Santiago: “no tuvieran cultura de andar en aviones” . Para vergüenza nuestra, los de los numeritos eran todos chilenos. Rasca el promedio de la gente por decirlo más enfáticamente. De hecho muchos pasajeros que llegaban molestos por las razones ya explicadas no tenían más abanico lingüístico que “Chuchear” a la tripulación.

El grupo más virulento fue el que se ubicó en la medianía del avión, uno que alegaba, otro se le sumaba hasta que formaron una decena. Todos con el mismo biotipo, más o menos joven, con polera de equipo de fútbol y cara de neardentales que es equivalente a decir de “Barra Brava”. Cuando pasaba la azafata al lado de ellos le insistían en bloque:

- “Ya pos señorita haga andar la huea”. Como si ella comandara la torre de control.

Al frente nuestro habían dos tipos con camiseta de Colo Colo (esa camiseta debiera estar prohibida hasta para andar en carreta) y también con cara de haber a duras penas y hace escasas generaciones evolucionado del simio hacia algo parecido al ser humano. Junto a ellos su hija y sobrina, de las mismas características pero con la pesadez propia de la preadolescencia. Una cabra horrible, pesada y lo peor Colocolina.

Después de tres horas de espera y con pasajeros encolerizados más peligrosos que en el 11/9 partió el avión. Como es costumbre el piloto dio su mensaje de bienvenida y la azafata indicó las medidas de seguridad. Atrás la barra brava ya mencionada, dejó de pelar a la aerolínea y se concentraron en las palabras del piloto, atentos esperaron el momento para llevar a cabo su emboscada. Y al fin llegó “Señores pasajeros bienvenidos a Gol con la Flota más moderna de Brasil” dijo el piloto. “Ja,ja,ja,ja,ja,ja se rieron fuertísimo y forzadamente y luego se miraron todos satisfechos como que habían hecho la gran cosa. Efectivamente Gol tiene la más moderna flota de Brasil independientemente de las chambonadas que se mandan en tierra. Pero sus pequeñitos cerebritos les indicaron que habían hecho una gran afrenta que sería recordada por siempre en la aerolínea.

Luego siguió el show, un “Azafato” le repartió a la gente el documento de migración que se debe llenar para el ingreso al país. El asistente en cuestión era joven y calvo. Cuando toco el turno de la familia Colo-Colo la cabra chica lo miro a la cara lo apunto con el dedo, y le dijo a Papi y Tio bien fuerte, “Cacha, cacha e igualito ar Chuuupete”. Record la frase más picante del año. Y la corono al rato cuando otro asistente les repartió un sándwich, el mismo gesto, el mismo dedo pero ahora “Cacha cacha e igualito al Mati”. Ergo pa esta puber su habilidad fisonomista y su conocimiento del cosmos se limitaba a los 11 jugadores de Colo-Colo y hasta ahí no más.

La barra por su parte, ya más relajada, fue calentando sus bocas con la cerveza y encontrando en la conversación de corte intelectual-sociologico la respuesta a varios cuestionamientos claves de la filosofía social:

- “Si pos logo, cachai que el brasilero … logo… estos negros… logo… tendrán fabela cachai, tendrán la caleta e pobreza pero tienen identidad no como el chileno al peo que puro celebra el Alouin, y que se cree la raja”. Alguien dijo por ahí que la ignorancia es altanera.

A la pobre Patty le tocó en gracia sentarse con una “señorita” soletera de más de 70 años que no contribuía mucho tampoco. Algunos de sus comentarios aportativos fueron:

- “Y porque esta gente tiene que hablar este idioma tan raro, si uno no entiende nada”. Parece que la señora no sabía que se hablaba portugues en Brasil.

- “Pero si es el idioma de los Gitanos”. Aun estoy buscando la relación lógica de esta última.

Y alegaba y alegaba, y cuando un brasilero hablaba, se volvía a enojar.

Bueno en fin, y para no ser tan tremendamente pelador debo decir que con todo el atado al menos pa viajar en pareja repetiría la experiencia en GOL al menos sirve para escribir hartos post.

domingo, marzo 11, 2007

Lo Barato Cuesta un Poco Caro: Volando en Gol Parte II


EL Regreso
Había algo que me perturbaba del ticket de regreso, era un viaje entre Río y Santiago con escala en Sao Paulo para hacer trasbordo, pero el tiempo entre la llegada del avión y la toma del segundo era sólo de media hora. Todo el atado que tuvimos que pasar a la ida con el triple de tiempo presagiaba un mal augurio.

Sin embargo, con la Patty tomamos la sabia decisión de no volver a correr como desaforados por ningún aeropuerto. Esto sumado a que esta vez no debíamos retirar las malestas hasta el aeropuerto de Santiago nos asignaba un mínimo de esperanza.

El día “D” llegamos al Terminal Aéreo de Río con un excelente margen de tiempo y nos fuimos directo al counter de GOL. Nuevamente varias filas congestionadas, largas y lentísimas torturaban a quienes osaban viajar sin niños. Nosotros por este factor pudimos nuevamente adelantarnos y entregar con rapidez el equipaje.

Después de comer y pasear un rato, tomamos el avión que estaba 15 minutos retrasado, si el de Sao Paulo deapegaba a la hora tendríamos a penas la mitad del tiempo asignado para abordarlo. Pero nuestro juramento era profundo y cargado de convicción, no desesperaríamos.

Antes de llegar a destino por los alto parlantes el piloto y la azafata entregaron una información clave y catastrófica; los pasajeros debían recoger su equipaje y pasar por migración en Sao Paolo excepto algunos que lo habían hecho en Rió. Se entendió re poco el concepto ya que como luego comprobamos nadie de Gol ni de la Republica de Brasil manejaban muy bien que se debía hacerse en los aeropuertos.

Al llegar a Sao Paolo muchos comenzaron a correr, nosotros no, quedaban solo 10 minutos para abordar el próximo avión. Nos hicieron pasar por un pasillo largísimo al final del cual según las instrucciones alguien de Gol no “orientaría”. Ese trayecto consumió el tiempo restante y la gente se desesperó aun más, entre tanto otras combinaciones de otros vuelos Gol de otras ciudades de Brasil iban llegando y uniéndose a la larga caminata. Nosotros imperturbables.

Al final del pasillo había dos funcionarios Gol que mandaban a la gente al primer piso a migración y al retiro de la maleta, nosotros estábamos en el segundo, me acerque a los chicos de la aerolínea y les pregunté, por la puerta 4ª que era la que el Ticket indicaba para abordar el avión hacia Chile, y sin dudar nos mandaron también hacia el primer piso. Desconfiado me acerqué a un policía y le pregunté por la puerta.

- “Las puertas B deben ser tomadas en el segundo piso”. Me respondió. Con la Patty nos miramos sorprendidos y partimos de vuelta.

Me acerque nuevamente a los asistentes Gol mientras en el primer piso la mayor parte de la gente, en una escena dantesca, pasaba masivamente por migración:

- “Sabe nos dijeron abajo que la puerta 4B se debe tomar en el segundo piso y no en el primero”.

- “Quien les dijo eso?.”

- “La policía”. En ese momento se pusieron pálidos y miraron de reojo la obra de arte que habían provocado.

- “Ok siga por el segundo piso”. Tímidamente atine a pegarles un gritito a los pocos que dudaron como nosotros indicándoles que el camino era por otro lado.

Seguimos impávidos pero atrasadísimos, caminamos unas cuantas puertas y de pronto la señalética nos envío a otro lugar del primer piso donde efectivamente estaba la puerta 4B, ahí había mucha gente esperando tomar por bus de acercamiento un avión Gol. Yo me sentí tranquilo y en destino pero la Patty volvió a desconfiar y me mandó a preguntar a los ya míticos “ayuda gente” de Gol.

- “Señorita nosotros vamos a Santiago de Chile esta es la puerta?”.

- “No señor este vuelo es a Santa Cruz de la Sierra Bolivia”.

- “Pero como si el ticket indica esta puerta”. Repliqué.

- “No lo se señor, su puerta es la 18B”. Alegué pero según ellos esa era la puerta desde el principio.

Así esta vez sin nadie detrás nuestro fuimos a la lejana puerta 18B con 40 minutos ya de retraso. Estaban otros de esta plaga inútil llamada asistentes de Gol esperando, pero no había fila alguna. Quizás éramos los últimos en embarcar. Pero al entrar al avión nos dimos cuenta que sólo habían 5 pasajeros y la tripulación, y esos 5 tenían cara de apestados, llevaban largo rato esperando que el avión partiera pero ni siquiera llegaban los pasajeros debido entre otros factores a la pericia del personal en tierra que los tenían paseando por todo el complejo aeronáutico.

A cuenta gotas iba llegando la gente, y cada grupo o pareja que entraba mandaba a la cresta a los azafatos.

- "Pero como puede ser que no sepan nada en esta línea aérea de mierda, nos mandaron para acá, después para allá, y nadie responde, son un desastre”. Era el reto promedio.

Los azafatos respondían como podían pidiendo disculpas de algo en lo que en rigor no tenían responsabilidad y preguntándose entre ellos que había pasado sin encontrar respuesta.

Por alto parlante el capitán dio algunas luces a los alrededor de 20 personas que esperábamos en el avión.

- “Señores pasajeros debo informarles que tenemos un retraso de aproximadamente 3 horas ya que este vuelo se combina con 7 vuelos nacionales y no todos han llegado”. Imagínense 7 vuelos… o sea imposible que jamás salgan a la hora. Pero nosotros seguíamos en estado Alfa y con la bendición que los niños a esa hora (ya eran como las 23:00 hora chilena) se habían quedado dormidos. Sin embargo a nuestra espalda el rencor se acumulaba con fiereza.

sábado, marzo 10, 2007

Lo Barato Cuesta un Poco Caro: Volando en Gol Parte I


Este verano decidimos aprovechar las notables ofertas de pasajes aéreos de la nueva Aerolínea brasileña Gol. Espectacularmente barato alrededor de 100 mil pesos por persona ida y vuelta con impuestos y todo a Rio de Janeiro, los ticket los adquirí por Internet con un impecable sistema que me permitió reservar los 4 asientos –fuimos con los dos niños- y hacer las consultas en línea con una asistente que contestaba en un sistema de Chat.

Tomamos el vuelo sin problema, Gol tiene una flota sencilla pero muy moderna de aviones, la tripulación a bordo no destiñe y la comida (Snack) salva. Hasta ahí todo bien pero era sólo hasta ahí.

En casi 4 horas llegamos a Sao Paulo como pasajeros en tránsito, pero eso es sólo un decir ya que los brasileños exigen que a la primera ciudad de su país a la que uno llegué debe hacer inmigración y aduana. Eso significó que debimos recoger nuestras maletas que se demoraron mucho, ya que por alguna extraña razón las iban trayendo pausadamente de a grupos en la bendita cinta marea maletas. Si teníamos sólo una hora para tomar la combinación este trámite nos tomó como 40 minutos.

Luego debimos enfrentarnos al inmenso aeropuerto de Sao Paulo, arrojados al vacío, con nuestras maletas, nuestros niños cabalgándolas en el carrito, sin información y tan sólo 15 minutos para tomar el vuelo a Río. La señalética era horrible tuvimos que preguntar mucho para llegar al counter de GOL. Cuando por fin lo encontramos este estaba repleto y su cola no avanzaba. Por suerte una asistente vio que íbamos con niños y nos puso adelante. Pasamos el equipaje y nos dieron el nuevo ticket. Debíamos seguir por policía en el segundo piso sector internacional. Estábamos en la quemada, al Ale (mi hijo mayor) lo hice correr mientras el otro lo subía arriba de la cabeza para ganar velocidad. Los ascensores estaban llenos y eran solo dos para muchísima gente. Por fin llegamos a policía internacional y nos aliviamos un poco al ver que muchos de los que esperaban en la cola eran de nuestro vuelo. Ante la congestión de pasajeros los policías decidieron hacer la vista gorda, tomaron los boletos de inmigración al lote y dejaron pasar a todo el mundo. Con este indicador inequívoco de atraso volvimos a correr como locos, miramos el ticket decía puerta 17B. No se veía la puerta por ninguna parte hasta que arriba de unas escaleras mecánicas encontramos un cartel que indicaba su dirección. El problema es que partía de la 4B, y ya era la hora de despegue. En este sector no se veían pasajeros esperando en ningún lado, estaba desierto, lo que nos descolocó. Nerviosos, la Patty tomó al Ale de la mano, el Andrés a mi cabeza y a correr otra vez.

A pesar de nuestro esfuerzo y apuro siempre había un cartel que nos hacía movernos a un lado o a otro, deben haber sido unos 15 minutos de maratón, hasta que por fin ya instalados en otro sector del aeropuerto la bendita puerta 17B se nos reveló, pero vacía. Nadie esperaba nada allí. Y por las ventanas despegaban decenas de aviones gol. Estábamos casi convencidos que habíamos perdido el vuelo. Paramos a una policía a la que le rogué ayuda, pero no me entendía. Luego otro funcionario, y tampoco, y otro, y seguíamos corriendo :

- “Por la misma reputa mierda perdimos el avión”, grité.

- Papá no se dicen garabatos me dijo el Ale mirándome con dulzura y extrañeza.

Estaba impactado de vernos tan descontrolados. Yo a esa altura retaba a brasileño que se me cruzara.

De funcionario a funcionario que nos mandaba para acá para allá volvimos al sitio de policía internacional. Me abalancé a un modulo y le explique al joven en cuestión lo que había pasado y que necesitaba volver al counter de GOL. A es altura ya no hablaba nada de portugués (algo me manejo en el idioma porque mis abuelos eran de Porto Alegre) puro vociferaba, transpirando como camionero, con el cabro chico en la cabeza. Los brasileños nuevamente no entendían nada, una jefa dio autorización para que saliéramos de regreso al sector de atención de las aerolíneas. A esa altura estábamos 40 minutos atrasados.

Llegamos al counter de Gol, sin pescar fila alguna agarre a una chica de la aerolínea, le explique todo. Me dijo que no me preocupara que el vuelo iba atrasado y que había cambiado de puerta – la razón por la cual corrimos por todo Sao Paulo- Gran alivio, por fin pudimos dejar de correr, y recuperar el aliento y la tranquilidad.

De nuevo tuvimos que pasar por policía internacional, los tipos se agarraban la cabeza mirando el computador, como podía ser que si habíamos salido hace 10 minutos de brasil, nuevamente lo estuviésemos haciendo, pero al parecer éramos ya famosos en la tierra del Samba, porque una policía le explico al encargado que nosotros éramos aquellos les gustaba hacer deporte en el aeropuerto más grande de Sudamérica.

Por fin llegamos a la puerta real, unos chilenos con los que habíamos conversado rato atrás nos miraron con cara de pena, y no entendían que nos había pasado. Ahí supimos que el privilegio de haber hecho la cola larga es que le explicaron con calma a todo el mundo cual era la puerta real en que había que abordar.

Estaba tan pero tan transpirado que tenía el cuerpo y la ropa mojadísimos. Tanto así que la Patty pensó al ver el pantalón del Andrés que se había hecho pipi del stress, pero en verdad era producto de que había estado montado en mis húmedos hombros todo el tiempo. Compre litros y litros de liquido que los bebimos con asiedad, y nos subimos por fin al vehiculo más anhelado desde los tiempos del Arca de Noe.

Para recolmo al abordar el avión la Patty se dio cuenta que había dejado el neceser en la sala de espera. Volvió a correr a buscarlo, pero los mismos amigos chilenos ya lo traían en sus manos. Tuvimos que re jurarles que no eramos de ningún programa de TV de cámara indiscreta, que sólo éramos la familia “Chambona”.

Continuará….

domingo, diciembre 10, 2006

Mochileando en Mantilhue: Parte III




En este oscuro panorama vacacional, presos en las fauces del paraje, los días se hacían eternos, lejos los más eternos de mi vida. Ya ni nos hablábamos con el Cristian. estábamos apestadísimos, ensombrecido. Sólo caminábamos en silencio, por el sendero de Mantilhue matando coliguachos con nuestro inseparable amigo el palo. Lo único que esperábamos era que llegará la noche, al menos que oscureciera un poquito para irnos a dormir, recuerdo de hecho un día que a las 6 de la tarde –record hasta ahora en mi vida- tratamos de conciliar el sueño. Lo malo de pernoctar a la hora en que la gente en el mundo libre esta en plena actividad significaba que tipo 4 de la mañana ya estábamos listos para iniciar una nueva jornada. Ni salía el sol y de nuevo al palo y la caminata.

Increíble, pero aun se puso peor la cosa, la razón: llegó el sábado. Resultaba que todos los lugareños de los pueblos del alrededor usaban Mantilhue como su balneario favorito, era algo así como la Cartagena del lago Puyehue, llegaban familias completas y prolíficas a tomar posesión del lugar, con sus perniles, huevos duros, y harta basura pa botar en la playa, por cierto mucho ruido etc. En síntesis, Mantilhue siguió igual de feo y desagradable pero ahora superpoblado.

Los bañitos de la señora, ese lujo que nos había proporcionado, ahora quedaban abiertos como hoyos públicos, por lo que las letrinas se llenaban al tope de fecas. En algún minuto quise hacer algún intento de reconciliarme con mi digestión pero al abrir la letrina, el horrible hedor me dejó estítico unos cuentos días más. Pero eso no era todo, la señora se nos acercó a informarnos que la tarifa de fin de semana en el exclusivo terreno de las vacas languetea carpas variaba durante el fin de semana y además era caro, hasta los SuperOchos que vendía y de los que nos alimentábamos cuando los grumos de las sopas no nos apetecían fueron afectados por la inflación manejada por la mañosa economía de esta vieja de mierda.

Otro factor, dado que ahora si que los autos no podían pasar por la playa atestada de público, usaban el camino normal por el que siempre debían transitar, pero eso significaba que ya no podíamos caminar matando coliguachos, porque se había transformado en un gran estacionamiento. Conclusión nos pasamos dos soleados días transpirando al interior de la carpa, sin nada que hacer.

Sin embargo, el sábado en la noche estábamos llenos de esperanza porque el domingoa las 8 AM pasaría el bus el bus que nos sacaría del infierno y nos dejaría en Entre Lagos. Nos departamos tempranito para ordenar todo, la esperanza de la liberación hasta nos tenía activos y comunicativos. Tipo 6 ya teníamos todo bastante ordenado sólo faltaba cerrar la carpa y los sacos. En eso estábamos cuando apareció la señora.

-“Que pena que se vayan pos niñitos, pero bueno no se van a ir con la guata vacía vengan a mi casa y yo les sirvo un rico desayunito del sur”.

Nuestro odio asesino hacia la vetusta se disipó, quizás no era tan bruja como nos había parecido, quizás nuestra mala onda en el lugar nos había hecho juzgarla mal, tanta amabilidad nos encantó o si quieren embrujo por algunos instantes.

En una linda mesita de mantel bordado, y en general en una casa bastante más acomodada de lo que se veía por fuera – quizás no éramos los primeros giles que habían dormido con las vacas- la señora nos hizo esperar por el desayuno, y la espera empezó a resultar larga. “Ya van los pancitos niños se están horneando”, y en media hora no llegaban los pancitos. “Perenme que ya va la lechita recién sacada de la vaca” otros largos minutos pasaron. 40 minutos al menos esperando que la señora sirviera. Por fin empezamos a comer y nos servía y servía, algo de Hansel y Gretel percibíamos en todo ello, llegaba y llegaba con cosas ricas y nunca nos podíamos parar. Cuando ya eran tipo 7:10 nos paramos agradeciendo mucho. “Muchas gracias señora se paso”.

- “Pérenense pos muchachos me tiene que pagar el alojamiento”. Otro rato hasta que llego con el cuaderno y saco una cuenta abultada que nos devolvió el odio que siempre se mereció.Igual fuimos caballeros, bien weas también

- “Aquí tiene la plata señora, Muchas gracias por todo”. Y estiramos los billetes.

- “No pos, no pos, chiquillos no se me hagan los pillos, aquí todavía no me han pagado el desayuno”. Quedamos sorprendidos por el cobro de algo que entendimos de buena fe que era fruto de una hospitalidad centenaria del mundo sureño. Pero nada de eso…..

- “Y cuanto es?”.

- “Sólo 10 mil pesitos cada uno” me deben 20 mil más”. El desayuno más caro de Chile.

Picados le dimos la plata con cara de desagrado pero había que atinar quedaban entre dimes y diretes sólo 15 minutos para que llegara el bus. Rajamos a guardar la carpa y cerrar los sacos cosa que para gente con escasa motricidad fina y gruesa como nosotros no era fácil.. Quedaban 2 minutos y aun no terminábamos todo, y cuando estábamos listos……el mundo se congeló un instante, olvidando la templanza rural del lugar pasó volando la micro que era de la salvación, gritamos corrimos y lo perseguimos pero nada, el bus se había marchado y ahí quedamos.

No nos podíamos la rabia, hervíamos de odio, queríamos hasta pegarle a la vieja, pero lamentablemente algo de sensatez quedaba en nosotros y optamos por desquitamos con nuestras mochilas y carpas a las que comenzamos a patear con fuerza, hasta que desarmamos todo dejando esparcido ropa y utencilios campistas, craso error, en eso estábamos cuando lo inversomil nos volvió a golpear, pasó un segundo bus, también a una velocidad incomprensible. Si no hubiésemos pateado nuestras cosas lo habríamos podido tomar, pero no teníamos idea de que había otro más.

No lo podíamos creer, sentí que la depresión me consumía y que jamás en mi vida saldría de ese lugar Mi amigo me miro, me agarro del cuello y levanto alto su puño, me quería pegar, y yo quería que lo hiciera, estaba furioso, pero se contuvo, agarro lloroso un palo mata coliguachos y se fue a caminar a la nada a morder la rabia. Otro día en Mantilhue nos esperaba.



PD: Esta foto de Mantilhue la encontré en la red, no se ve tan feo ahora, quizás mi amigo Barril tenía razón y la Vieja hizo un resort con la plata que ganó con nosotros.

viernes, septiembre 22, 2006

Mochileando en Mantilhue: Capítulo II



Era tan evidente el carácter rural y por supuesta añadidura bonachón de la señora, que a ninguno de los dos se nos ocurrió preguntarle el precio del terreno que compartiríamos con su ganado, ni dudar siquiera de sus “baños lindos y limpiecitos”. Simplemente, instalamos la carpa donde nos dijo y decidimos probar que tal.

Recién comenzaba el viaje y estos pequeños contratiempos no menguaron nuestro ánimo. Rápidamente, decidimos salir a pasear alrededor del pueblito, siempre es rico recorrer tu lugar de vacaciones en forma pedestre y llenar el estómago aventurero de lindas experiencias. Pero, primera gran decepción, las caminatas allí eran bien inviables, o más bien se podía caminar pero como preso en una larga celda, un kilómetro hacia el este y de vuelta al oeste. El camino era raro como que se cortaba en bosque en ambos costados y, además, un bosque tupido e inexpugnable, en la práctica no se podía avanzar, no me pidan detalles lógicos pero no se podía, hoy me lo imagino como los cuentos de marineros en la época de Colón, como que luego de esos bosques venía el acantilado, era como el punto final de un planeta cuadrado por ambos costados.

A la pobreza del trekking hay que añadir los coliguachos, si Mantilhue alguna vez crece a la categoría de pueblo de relevancia, su escudo debiera contar con la imagen de tal molesto y abundante bicho. El sitio estaba infesto de coliguachos, eran muchisisisimos te atacaban de 10 con suerte, lo que hacía imposible actividades tan importantes y humanas como simplemente estar afuera. Si caminabas el kilómetro mantilhuano parecías un pajarraco descoordinado siempre aleteando y pegándote en la cabeza evitando que te succionen la sangre. Por lo tanto, a los pocos minutos de estar en el “balneario” nos acostumbramos a andar con un buen palo en la mano tratando de achuntarles, cosa que no era fácil incluso con la práctica que proporcionan varios días en el lugar.

Después de descartar la caminata como pasatiempo, la belleza del lago Puyehue y la playa local eran otra cuestión medular a la que habíamos ido. Sacamos las toallas y nos echamos en la arena a tomar solcito a leer, etc., sin embargo también se presentaron serios inconvenientes, los pocos autos, jeep y camionetas que pasaban por el pueblo gustaban de recorrerlo por su playa. Varias veces estuvimos a punto de ser atropellados, de hecho la arena estaba llena de huellas de ruedas, pero si querías simplemente correr el riesgo suicida de morir reventado en ella, los coliguachos te recordaban que había cosas aun peor que la muerte, ergo olvídate por ejemplo de leer un libro en esas condiciones.

Sin desanimarnos, aún nos quedaba bañarnos en el lago que en el sur siempre son un poco fríos pero tranquilos, hermosos y refrescantes. Nos lanzamos al agua, pero nuestros amigos coliguachillos nos siguieron hasta allí, y entonces “eureka” usamos la alternativa de escabullirnos buceando ya que en el agua nunca nos encontrarían, pero para pasarnos 12 horas sumergidos hubiésemos necesitado equipos submarinos de alta tecnología con los que por cierto no contábamos y creo que aún no se inventan. De hecho, cuando me encapriche en respirar un rato, al sacar mi nariz un bicharraco se posó en ella y se alimentó de la sangre de mi prominencia respiratoria. Definitivamente ni caminar, ni tomar sol, ni bañarse, ni nadar, ni casi respirar, eran actividades adecuadas para practicar en el lugar.

Sin embargo, entre tanto intento frustrado pero variado las horas corrieron con cierta rapidez. A todo esto, también fuimos a visitar el camping indicado por Turistel y nos encontramos con un recinto cerrado por gruesas cadenas y candados, con la hierba hasta el cielo lo que demostraba que llevaba varios años clausurado, y eso que la guía de camping decía renovarse y comprobarse año a año.

Llegada la hora de la comida, junto a las vaquitas, encendimos nuestro anafre de mochilero para preparar una deliciosa sopa de espárragos, pero ¡ohhh sorpresa! el fuego del anafre se apagaba, ya que Mantilhue era una locación muy ventosa. Para hacer ese miserable plato nos gastamos un baloncito de gas completo y la sopa quedó derechamente fría - ni siquiera tibia - llena de grumos enormes del tamaño de un bolón que tuvimos que ingerir con asco y raspando el paladar. Así, ese día llegamos a la conclusión que cocinar no era una actividad que pudiésemos realizar con calma en ese pueblo.

Medio hambrientos pero con la esperanza de un mejor amanecer nos fuimos a acostar ese día. Nos metimos a los sacos y tratamos de descansar. Pero aquí nos encontramos con dos nuevas sorpresas: el poder de la fe y las curiosidades etológicas de la fauna vacuna enfrentadas a la tecnología habitacional outdoor.

Respecto de lo primero, a poco pegar los ojos escuchamos con mucho ímpetu y volumen vocal los cantos a viva voz de un fervoroso grupo religioso (Testigos de Jehová, acaso) que habían hecho campamento a pocos metros de nosotros. Las alabanzas al Señor nos dificultaron gravemente el dormir y cuando por fin algo lográbamos sumergirnos en sopor, los sueños estaban plagados de imágenes bíblicas siempre perturbadoras para un par de agnósticos. Bíblico y todo, dormir es al fin dormir, sin embargo aquí entró en acción el segundo elemento despertador, por alguna razón que alguna vez National Geographic deberá investigar, a las vacas les fascinan la carpas y esa fascinación es de carácter medio sexualizada, a ellas les encantaba nuestra pequeña carpa iglú para 4 personas. De a montones se acercaban a ella para chupetearlas y langüetearlas con ganas, cuando su lengua pasaba entre la tela y nuestros cuerpos nos llegaban a mecer, ahí descubrimos la versatilidad de la naturaleza ya que los mismos palos mata coliguachos servían para salir en calzoncillo en medio de la noche a corretear a las coquetas vacas. En fin, definitivamente Mantilhue no era un lugar muy agradable tampoco para dormir.

Mal dormidos despertamos tipín 6 de la mañana con los cantos de varios entusiastas gallitos. Nos vestimos y como es parte de la fisiología mañanera nos fuimos a orinar a los “lindos y limpios bañitos de la señora”, sin embargo en vez de baños nos encontramos con un hoyo de una putrefacta letrina en el centro de unas casetas destartaladas, antes de entrar a ella a unos 10 metros ya se podía sentir el horrible hedor que expelía, bastó visitarla una vez para saber que no queríamos ir más. Sin perder las ganas y considerando que esto tenía ribetes de aventura ecoturistica decidimos usar la vegetación para verter nuestros desechos. Acá de nuevo la geografía de Mantilhue nos traicionó, el campo era tan plano que aunque te internaras varios kilómetros a regar un arbusto siempre se podía ver que estabas meando por ahí. Pero no había vuelta y perdimos por un rato la vergüenza, sin embargo, algo elemental se nos había escapado de nuestro inventario, para tener un buen ganado vacuno como el de nuestra anfitriona no sólo se debe tener vacas sino también el macho de la especie, también es bien sabido que a los toros el color rojo o rosadín – en este caso el de nuestros traseros pelados al sol- les llama a la furia. De esta forma a no mediar la mitad del chorro orinal que el fuerte viento también nos devolvía en nuestras ropas, el respetable toro salió veloz a embestirnos con sus cuernos. A poto pelado corrimos desesperados de vuelta a la carpa saltando zanjas y cayéndonos al pastizal en una escena por cierto patética. Nueva conclusión, Mantilhue no era tampoco un buen sitio para orinar ni defecar.

jueves, septiembre 21, 2006

Mochileando en Mantilhue: Parte I


Con mi amigo Cristian bajamos del helicóptero vestidos de comandos, con nuestras caras pintadas de guerra, un cuchillo en los dientes, y la metralleta en nuestros brazos. Los escasos habitantes rurales de la zona costera norte del lago Puyehue gritaban despavoridos mientras los perseguíamos atrapábamos y liquidábamos ahí mismo, ancianos, Testigos de Jehová y los que se emborrachaban en la playa ese fin de semana nos miraban impactados, desorientados antes que blandiéramos nuestra armas en sus vientres. Como en un juego de niños cada asesinato lo celebramos como un gol, golpeándonos las manos en un saludo en el aire. Luego de matarlos a todos rociamos las casas y cabañas con parafina e incendiamos el pueblucho completo. Reíamos a carcajadas, demencialmente mirando como se consumía el pueblo y sus habitantes. De pronto en medio del holocausto al unísono elevamos nuestros metralletas al cielo, no habíamos gastado una sola bala, reservándolas para nuestros peores enemigos, así disparamos y de inmediato cayeron miles de coliguachos atravesados por nuestros disparos. Estábamos más alegres que nunca, más satisfechos que con los humanos. Luego apretando los dientes, seguimos disparando a los insectos, caían de miles, chorreándonos su sangre bicheril ………………………….

Desperté jadeando de la emoción intensa y vengativa que me había provocado el sueño, pero la realidad se hizo presente con la habitual oscuridad que nos acompañaba esas vacaciones, ahí estaba la carpa iglú para 4, el saco de dormir, la ropa y cachureos varios amontonados a nuestros pies y mi amigo Cristian, durmiendo arrebujado en su saco. Recién amanecía y no había caras pintadas, ni armas ni nada que nos permitiera enfrentarnos con dignidad a nuestra terrible realidad, estábamos mochileando en Mantilhue algo equivalente al Bagdad actual pero de los mochileros. Un lugar terrible y tenebroso al que habíamos llegado por una mala recomendación y de donde no podíamos escapar.

Días atrás en el bus que nos llevaba al sur con mi compañero conversamos sobre lo inadecuado que era ir al baño en un bus y peor aun sentarse a depositar desechos humanos en el WC. Simplemente asqueroso e incomodo eso no era por cierto para nosotros. Luego esas palabras recobrarían caprichosamente su sentido.

De mañana llegamos a Temuco y rápidamente tomamos otro bus a Osorno, luego Río Bueno y de ahí una locomoción rural a Mantilhue. El vehiculo tomo dirección hacia el este cordillerano, en un camino extraño, estando en la 10ª región con su verdor natural este paisaje se veía árido y plano, los villorrios que eran muchos se parecían deshabitados y fantasmales como de cuento Lovecrafiano. Lo otro que llamó mi atención era lo extenso del camino, llevábamos varias horas internándonos más y más por esa planicie monótona y nunca llegábamos a destino. De tanto en tanto el asistente del chofer a quien llamábamos el azafato se acercaba a nosotros:

- A donde dijeron que iban?
- A Mantilhue.
- Pero si ahí no hay na…. Tan seguros?

Con Christian nos habíamos puesto de acuerdo que cada uno escogería un destino, y Mantilhue había sido mi elección. Yo tomé la guía de camping de la Turistel y me fijé en que recinto tuviera más estrellitas (en abecedario Turistel más belleza natural) y menos signo $ que no tengo para que explicar que era, y el resultado de esa combinación resultó ser Mantilhue. Más buena infraestructura – así decía - de camping, una larga playa y una vegetación generosa. Era, se suponía, a la segura.

Cuando ya todos se habían bajado de la diligencia y de ello había transcurrido una hora y mientras el azafato nos habían continuado mirando con una mezcla de pena e incomprensión el bus nos arrojó en Mantilhue.

El lugar era raro, el hermoso lago Puyehue por un lado, junto una larga playa aplanada llena de marcas de automóvil, al frente un campo plano y extenso, un tanto árido y pampino, se podía ver hasta muy lejos sin montañas de por medio a su vez unas pocas casas de madera destartaladas e intermitentes que se asomaban por la costa. Al final del camino se podía ver una península rocosa tapizada de árboles altos que marcaba un particular fin de mundo. Y el más absoluto desierto humano, nadie afuera, nadie en el lago bañándose, cero asomo de turismo ni de camping alguno. Pensamos que nos habíamos equivocado, el lugar no era muy bonito como decía el famoso librillo, y su famosa infra no aparecía.

Atinamos en medio de la confusión a llamar a viva voz a una de las casas, después de un rato y con calma agro-frutícola salió una abuelita a recibirnos.

-“No niños aquí no hay ni una cuestión de camping, hace muchos años que cerraron” y continuó.

- “Pero no se preocupen aquí tengo un pastito muy bueno donde pueden acampar” y extendió su dedo huesudo y vetusto en dirección a sus extensos campos en medio de las vacas. Terreno ondulado y pastoso pero en nuestra desesperación lo aceptamos.

- “Además tengo unos bañitos muy lindos y limpiecitos niños” que pueden ocupar sin problemas.

- “Ok señora” le dijimos “creemos que estaremos hasta mañana en que tomemos el bus de vuelta a Río Bueno ya que pensamos que había un camping aquí”…

- “No, no, no chiquillos si este bus pasa re nunca, pal próximo lunes creo que pasa otro”.

Nótese que estábamos a miércoles, nos esperaban largos 5 días en Mantilhue… mucho más largos de lo que esperábamos.

lunes, mayo 01, 2006

Shenzhen: Entre la Explotación y la Hiper Tecnología


Shenzhen es una ciudad que tiene sólo 30 años de re fundación, antes sólo era un pueblo de pescadores con unos pocos miles de habitantes. Mao la diseño para ser un importante polo de industrial aprovechando la cercanía con el puerto de Hong Kong. El experimento funcionó y hoy es el centro del desarrollo tecnológico de toda la república, grandes empresas transnacionales Hi Tech tienen sus fabricas y centro de investigaciones aquí y la población ya se encumbra por sobre los 8 millones de habitantes creciendo a uno de los ritmos más acelerados de todo el mundo.

Casi todo en Shenzhen es nuevo y se ve modernísimo, grandes edificios, centros comerciales, inmensas carreteras, y a diferencia de Guangzhou bastantes áreas verdes que hablan más de la factibilidad facilista de construir una ciudad de cero que de una real preocupación por el medio ambiente y los habitantes. De hecho la ciudad tiene bastante polución atmosférica no tanto como Guangzhou, los días pueden ser celestes, pero siempre brumosos por el smog.

La inhumanidad propia de una dictadura “comunista” implacable se ve con claridad en este país. Su reflejo más patente es la escasa preocupación por el bienestar de sus habitantes. Es cierto que la salud es gratis lo mismo que la educación pero por otro lado las condiciones de trabajos son esclavizantes, la prensa e Internet están censurados, no hay libertad de movimiento y simples actos como que existan cruces de peatones en las autopistas ni si quiera se les paso por la cabeza a las autoridades.

Pero el capitalismo salvaje también aporta sus lastres, en las calles alrededor del hotel nos tocó ver escenas lamentables, varias madres con sus guaguas comiendo de los basureros de las veredas. O sea sólo un hijo y además alimentados de la basura. Muchísima prostitución, detrás de los mundialmente famosos masajes chinos se esconde un comercio sexual desregularizado y a gran escala, al respecto vimos a jóvenes chinas con sus niños embrazo ofreciéndonos a los “Western” (occidentales) Sex Massage.

Respecto a las condiciones laborales, dado mi trabajo, me tocó conocer bastantes fábricas en Shenzhen, mis amigos chinos que laboran en las compañías que son mis proveedores me ayudaron a formarme un cuadro bastante interesante a este respecto. Les contaré por ejemplo el caso de mi amiga Michelle, - los chinos que trabajan en comercio internacional se ponen nombres anglos para hacernos más fácil la pega a los extranjeros- que habla un inglés buenísimo y que estudio en la universidad, es vendedora de una fábrica que produce periféricos de computación. Trabaja de lunes a viernes de 8:00 a 19:00 PM, y gana unos $200 mensuales –una miseria- como viene de fuera de la ciudad como casi toda la gente de esta urbe, viaja dos veces al año a visitar a su familia que vive a mas de 1000km de distancia. Cuando le pregunté donde vivía me señaló que en la fábrica. Este aspecto es bastante aberrante para nosotros, el grueso de los trabajadores y a veces incluso los gerentes viven y trabajan en las mismas fábricas. No tienen por lo general otro pasatiempo más que el trabajo, en este aspecto la situación es peor en el caso de muchos jefes y dueños que tienen una tendencia trabajólica exacerbadísima, su jornada es por lo general de todos los días de 9 a 11 de la noche.

Simplemente la vida privada y las actividades alternativas de relajo y compartir con la familia, no existen o se limitan a los feriados chinos que son varios y largos como por ejemplo el año nuevo chino que dura alrededor de una semana. En rigor son pocas las empresas que asignan vacaciones a sus trabajadores, los feriados se consideran suficiente descanso.

Es indudable que la palabra explotación cuaja perfectamente con las condiciones de vida del grueso de los trabajadores de Shenzhen, pero la misma auto explotación de los propietarios me hace reflexionar que en ello también prima un elemento cultural que los impulsa a un nivel de sacrificio laboral inconcebible para nuestra lógica. Para colmo normalmente los trabajadores ahorran buena parte de esos 100 o 200 dólares mensuales y se los envían a sus familias. El tener educación, salud, alimento, habitación y hasta asignación de ropa gratis, les posibilita utilizar su escasa renta incluso para compartirla.

En otro plano y a modo de anécdota contaré que visité la fábrica de un ex vendedor de una compañía que estaba instalando su propia empresa. En Chile a pesar de sus constantes invitaciones por Messenger y buenos precios me había negado a comprarle por miedo a que el cuento de la fabrica fuese eso puro cuento. Por eso estando en el lugar indicado quise cerciorarme. En verdad tenía fábrica, y era gente muy amable, pero la empresa era un verdadero chiquero, de partida a la entrada tenía encerrado en una jaula un generador eléctrico que hacía un ruido ensordecedor y lanzaba agua hirviendo por todas partes, las escaleras estaban llenas de cajas desarmadas que cada vez que pasaba él o su socio por ahí las pateaban lejos, finalmente la oficina era un escritorio con su notebook, un estante y una mesa de centro roñosa donde me mostró medio desarmados los productos que el producía, nada muy interesante. Yo muy caballero, aunque desde hace rato sabía que habíamos ido al lugar equivocado, todo el tiempo sonreí y mostré interés. Al final y al cabo la fábrica quedaba a dos horas del hotel y no es ninguna gracia que los tipos no te lleven de vuelta. Pero el corolario fue cuando pregunté donde estaba el baño, Johnson –ese era el nombre del dueño- llamo a un asistente para que me indicara el lugar, para mi sorpresa salimos fuera de la fábrica que no tenía sanitario alguno, y me llevo hasta el almacén del frente en que el asistente pidió permiso para que yo pudiera ocupar sus dependencias, aprobado el tramite, me abrió un casillero metálico oxidado y con una sonrisa me mostró el hoyo donde debía orinar. Este es otro aspecto complejo para nosotros los no chinos, ellos no tienen WC, sino que hacen sus necesidades de cuclillas en un hoyo que puede ser de acero inoxidable o de loza. En este caso dada la precariedad del emporio el hoyo en cuestión era bastante feo y peor aún quedaba en el mismo cuadrante donde vendían y dado que la puerta no aislaba el ruido, los clientes podían perfectamente escuchar mi sinfonía de la naturaleza. Pero lo más intimidante de todo es que la letrina tenía una amplia y despejada ventana que daba a la calle lo que ya convertía el espectáculo en un asunto de sonido e imagen. Menos mal que el trámite que debía efectuar era de carácter veloz y así estuve menos horas expuesto.

En otra compañía esta vez muy grande y sofisticada nos pasaron a buscar al hotel en una Van Mercedes, pero una vez ahí cuando empezamos a contar que éramos una empresa que recién estaba empezando y cotizamos pequeñas cantidades el chino jefe nos miro, sonrió con sarcasmo se paró y se fue de la reunión. Nos quedamos con una vendedora a la que le preguntamos si nos podían ir a dejar de vuelta, averiguo y obviamente ya la Van para nosotros no estaba disponible y nos debíamos devolver en taxi, sin embargo estábamos tan lejos que por ahí no pasaban taxis así que nos ofrecieron que un particular nos llevara por el precio de un Taxi. De esta forma caímos en un auto bien carreteado en el que nos llevaron dos chinos kamikaces, manejaban a 130 km/H, contra el transito, se cruzaban en 5ª fila por la carretera, pasaban encima de los bandejones, tomaron un atajo por un largo pasaje de varios kilómetros de una pista donde se cruzaban personas, niños y animales, y seguían a 130, la gente corría para esquivarlos. Una experiencia de juego de video pero de la vida real, casi con diarrea en 2 horas llegamos al hotel. Y eso que no le estoy dando énfasis a los 12 pollos que se tiro el chofer por la ventana. Ahí por primera vez disfrute la diferencia idiomática ya que, permítanme el exabrupto le grite fuerte “Chino Conchetumadre” al chofer sin que me entendiera nada. Además de por si las carreteras de Shenzhen son un desastre en si para resistir este tipo de cosas de hecho de los 5 días que estuvimos allí las 7 visitas a fabricas nos tomaron más de 13 horas en auto más que por las distancias por los tacos y la mala conducción.

Con esto doy por concluido el ciclo de China, espero que la empresa me pague en el futuro otro viajecillo a alguna parte del mundo para seguir contando experiencias.

sábado, abril 22, 2006

Guangzhou: La Ciudad en que Nunca Sale el Sol



Estamos en Guangzhou, la ciudad más importante del sur de China, mega metrópolis de 11 millones de habitantes ubicada a dos horas y media en tren desde Hong Kong. Se la conoce también como Cantón porque en sus años los occidentales no fueron capaces de pronunciar correctamente su nombre y derivó en ese errático sonido. Esto es un imponente centro comercial y financiero del sector capitalista de este país, muy conocida en el mundo ya que se celebra la famosa Feria de Cantón –razón por la cual estoy aquí- que es un evento monstruoso con miles de expositores en un recinto tan grande que cuando lo vi desde el bus me recordó la nave de Star War, su estructura de metal y concreto no terminaba nunca de mostrase desde la ventana del vehiculo en movimiento. A ella asisten millones de clientes de todo el mundo buscando proveedores y productos, pude ver africanos con túnicas de colores, rusos y sus derivados eslavos, sudafricanos, portorriqueños, muchísimos musulmanes que paraban cada cierto roto en medio de la feria a rezar hacia La Meca, e incluso una mujer con su “Burka” –que horror guacala- y chilenos siempre desubicados y hablando weas como nos estamos haciendo famosos últimamente.

Volviendo a la ciudad, lo primero que llama la atención y que retrata de cuerpo entero la realidad de esta zona de China es que el cielo siempre parece nublado, digo parece porque a pesar que hay pleno sol y una temperatura calida el smog es tan intenso que deja siempre la claridad en penumbras con un gris aplastante, además los ríos y canales parecen sopa de pantano lleno de toxicas flotaciones.

Caminar por sus calles es una experiencia extraña, lleno de rascacielos por todas partes la mitad construidos y la otra en construcción, centros comerciales por doquier y las marcas más exclusivas mostrándose en letreros luminosos y vitrinas, definitivamente una modernidad llamativa pero al mismo tiempo asfixiante; el ruido de las maquinas constructoras que no paran de construir y reconstruir, baches en el camino porque todas las calles las están rehaciendo, etc. Analógicamente hablando es como estar en tu casa pero con maestros todo el día, con escombros en el patio, ruido todo el tiempo, el techo abierto y polvo por todas partes.

El tema es que el país creció tan pero tan rápido que dejo a todos pillados, alcanzados por un cambio cultural brutal. Se aprecia mucha plata, las chinas a la moda, autos ultimo modelo, carreteras de 5 pistas por lado etc. Sin embargo en medio de esas mismas carreteras con un tráfico y una congestión brutal se puede ver a viejitos con unas antiquísimas bicicletas y hasta gente en carretilla cruzándose en medio de los automóviles siempre a punto de morir atropellados.

Ahora pasando a la sección rarezas pasaré a enumerar parte de las numerosas que me ha tocado ver:

Comida que camina: El día que llegamos fuimos a un restaurant al lado del hotel –sólo a mirar- , con las mesas llenas al tope, los encargados poniendo más incluso en la calle por la demanda desbordante. Vendían en unos baldes gigantes anguilas vivas, escarabajos, caracoles, ranas, y las cocinaban ahí mismito pataleando y se las comían felices. En rigor, si bien esto representa un porcentaje bajo de los restaurantes chinos de que comen rarezas las comen.

Tráfico: El respeto por el peatón no existe, siendo ochentero me es fácil rememorar el viejo juego “Frog” de una ranita que debía cruzar una larga autopista sin que la chaqueran. Aquí es lo mismo, no se porque cresta no hay en kilómetros cruces de peatones y la gente debe cruzar diez pistas evitando los autos, las bici y las motos. En un viaje que hicimos con un conductor chino le pego un topón menor a baja velocidad a una persona y estuvo a punto de atropellar a otras dos.

Buenas Amigas: Otra cosa que nos llamó la atención es que las chinitas amiguis andan de la mano como si fueran pololos, lo que en Chile pasaría como reivindicación lésbica acá simplemente es un signo de buena y cariñosa amistad.

Motos Lo más insólito de todo es que en la vereda debes andar con mucho ojo, pues las motos manejan a toda velocidad en ellas y se sienten libres de matarte si no estas atento. Porque cresta no andan sólo en la calle como el resto de los vehículos, moya.

Sex: El hotel en que estábamos tenía un piso dedicado al “Tiang Long Club”. Íbamos en el asensor con unos cinco chinitos que estaban muy perfumados y sonrientes, se abrió la puerta y afuera lo esperaban con sus kimonos una decena de chinitas que sonrientes los saludaban “heyyyyyyyy” “weiiiiiiii” “Yuiiiiiiiiiiiiiii” todos ruidos chinos inentendibles que los invitaban a la lujuria. Un hotel más o menos de cierta reputación con putación en un piso entero.

Ventaja comparativa: En este plano sexualisado los “western” somos la novedad, y te coquetean harto las orientales, el que acá quiere venir a lisiar, tiene buena fiesta, pero como me contó un chileno italiano no es llegar y abrazarse. Las chinitas tienen un alto sentido de su propio cuidado –lo que las enaltece- y si no eres respetuoso te vas de Jackie Chan de una con la tonta patada en la guata.

Bueno eso por Guangzhou en la próxima les contaré de la ultra tecnologizada ciudad de Shenzhen.

sábado, abril 15, 2006

Hong Kong: El Primer Mundo con Ojos Rasgados


Hong Kong es un territorio autónomo en el sur oriente de China dividido en 3 sectores Kowloon que es una península colindante con la China continental donde está el grueso del comercio la actividad financiera y hotelera, Hong Kong que es la isla principal del archipiélago y tan metropolitana como Kowloon y los nuevos territorios donde se encuentra la Isla de Lantau en que esta ubicado el Aeropuerto, un inmenso centro de convenciones y otras cosas más. Sorry que haga esta descripción tipo atlas pero no lo puedo evitar, mi origen profesoresco me hace mirar cartográficamente todos los lugares.

Bueno, esta región pasó reciencito no más a formar parte de la gran República Popular China en el año 1997 pues antes, durante 100 años había sido “arrendado” a Inglaterra, (puta los colonizadores frescos). Cuando se fueron los británicos se logro negociar que a pesar que el gobierno central tendría la soberanía del territorio y podría manejar su política exterior no cambiarían las leyes ni las condiciones de vida por 50 años. Esto permite hoy que los ciudadanos de Hong Kong puedan tener libertades impensadas para el resto de los chinos como tener más de un hijo, libertad de prensa, económica, cultural, religiosa etc. Seguramente los británicos negociaron ese número de años pensando que si en 50 años los burócratas comunistas habían flexibilizado el modelo económico en 50 más seguro relajarían el político. Vamos a ver. Imagínense que hace unos años atrás tuvieron un gobernador que permitió ciertas políticas restrictivas influenciado por el PC chino y la gente salió a protestar a la calle doblándole la mano a los jerarcas del PC, y chao gobernador. O sea acá “Tian an Men” nada.

Choros estos chinitos, hiper occidentalizados. Los jóvenes con pelos de colores, ropa relajada y anteojos estrafalarios, las parejas de la mano y besándose en la calle, todo súper liberal y a la vez re ordenadito. Lindas las chinitas –aunque la mía es la más linda- y la gente sonriente, simpática y amable en general. Lo malo, mmmmmmmmm harta falta de desodorante no de todos pero si de hartos. Parece que acá la gripe aviar fue provocada más por el olor a ala que por los pollitos.

Me llamó la atención –comentario al margen- que en los requeríos de la costa, a pesar de los 7 millones de habitantes, esta lleno de mejillones, lapas, cangrejos y vida marina. Buena leche por el cuidado del medio ambiente, en Chile la ultima vez que fui al San Critobal ni arañas pollito quedaban – como en mi infancia- para mostrarle a mi hijo, hasta eso lo cazan para venderlo en las tiendas de mascotas.


La tecnología y la modernidad de Hong Kong es notable, todas las islas van unidas por puentes que las conectan como si no estuviesen en medio del mar – onda mega construcciones del Discovery Chanel- , rascacielos por todas partes -ese que se ve en la foto a veces lo tapan las nubes- , metro, sistema de trenes, ferry llenos de maquinas expendedoras de ticket computarizadas y fáciles de usar, vagones que con lucecitas te muestran en que estación estas y cuanto te falta para llegar a la otra, con pantallitas LCD en cada asiento para que veas una película mientras llegas a tu destino.

Llevamos 2 días de ferias de tecnología, ya mareados de ver tanto aparato, tanto chino pidiendo tarjeta de presentación, y rompiéndonos la espalda de catálogos. En cada feria hemos llenado una maleta de viaje completita, pero ha valido la pena

jueves, abril 13, 2006

Viaje a China I: Chascarros Idiomáticos




Por cierto me imagino como la mayoría de la gente ustedes no quieren escuchar el aburrido discurso de lo bien que la pasamos en el viaje sino aquellos chascarros propios de gente no muy experta en esto que decide pegarse este viajecillo.

Pues bien uno de los temas centrales aquí es el inglés, yo llevo estudiando dos años este idioma para poder manejarme en el negocio que estamos emprendiendo. Mi hermano que algo habla me tiene en una dura prueba de expresarme por el en el viaje y además de no desentonar, por su puesto que a la broma, o sea tipo “Ya po a ver si aprendiste”, esto se suma a mi propio orgullo que me dice también “Si po a ver si aprendiste”, así que estoy a prueba todo el tiempo.

La primera real experiencia bilingüe aconteció cuando nos subimos al avión de Air Canadá para el vuelo entre Sao Paulo y Toronto, todos los pasajeros pasaban con el “Bon gia” portugués o con el “Hello” gringo… pues bien a mi se me ocurrió innovar. Eran las 20:30 y le dije a la Azafata “Good Night” pues claro en chilito se saluda de buenas noches cuando uno llega a algún lugar de noche. La azafata se mato de la risa –cresta que horrible vergüenza de entrada- y me preguntó en ingles si yo me iba de vuelta y me indicó la puerta, yo nervioso saliendo al paso le sonreí y le dije “Sorry I need to improve my english” y me fui como salvando la situación. Mi hermano, simpático el, se rió diciéndome “Partiste bien con el ingles”.

El segundo hecho de carácter idiomático comunicacional ocurrió en el aeropuerto mismo de Toronto desde donde escribo. Aquí parten de la base que te quieres fugar del aeropuerto y quedarte a vivir en Canadá. Les da lo mismo que tengas un Ticket de combinación a Hong Kong o donde sea, como el aeropuerto es bastante abierto, debes pasar por control de aduana, inmigración e incluso un par más menos formales. Todos estos oficiales no te sonríen jamás y si hablas un Ingles moderado como el mío máximo te repiten pero nunca te hablan más despacio o cambian las palabras. En ese contexto nos encontramos con el mesón del oficial de inmigración, Nisim mi hermano tiene una tendencia compulsiva y ansiosa ha hacerse cargo de todo, aunque acordamos que yo sería el ingles parlante. A él por motivos absurdos e injustificados le habían rechazado la visa candiense en primera oportunidad porque le faltaba presentar papeles relacionados con su estado de situación económica, cuestión que apenas se resolvió a 3 horas del viaje. Pues bien ahí con el oficial al frente este le preguntó porque le habían rechazado la visa en primera oportunidad yo respondí por el “he needed more papers more documents” tratando que la cosa no se complicara pero ahí el salió detrás “Because economic problems, economic problems”. Ya lo veía siendo interrogado por horas por estos simpáticos orangutanes pero el gringo no le entendió nada pudimos continuar nuestro viaje.

Bueno seguiré contando espero las próximas experiencias.

viernes, noviembre 11, 2005

Bonus Track: Recuerdos de la UPLA. Aceituno y el Huaso




Aceituno era un profesor contratado para guiar las prácticas profesionales de los alumnos de Historia y Geografía. Semejante cargo le permitía ostentar el poder de “vida o muerte” en el crepúsculo de nuestra vida universitaria y él conciente de ello manejaba y disfrutaba dicho poder. Según escuché, -aunque ahora dudo de ello- a muchos les había reprobado las prácticas.

Cincuentón, moreno, poncheron, crespo, de bigote cuadrado y lentes poto botella, pinta como funcionario público jubilado, hablaba cargado a la “sh” y con garabatos, parecía más un feriante que un académico.

Como muchos era parte del sector de los profesores entrados por la ventana, su nexo era la amistad intima la amistad que mantenía con el jefe de Departamento de Ciencias Sociales, al cual siempre se refería como el “Masca Chicha” recordando sus incontables carretes en conjunto en el “Barrio Chino” .

Aceituno fue mi profesor guía en el Liceo Número 1 de Niñas de Valparaíso. Recuerdo que en nuestro primer encuentro – como siempre lo hacía con todos los estudiantes- nos llevó a un grupo de 6 practicantes en su Fiat 125 bien apretujados a recorrer los liceos del puerto para encontrar un establecimiento que nos quisiera recibir. El trayecto demoraba un día completo, pues se bajaba en cada colegio a conversar con el director o directora –personajes conocidos por el y más o menos de su calaña- llevando consigo los alumnos escogidos dedocraticamente para practicar allí, el resto debíamos esperar horas en el auto hasta que lograra su objetivo, o que fallará y trajera a los muchachos de vuelta. El recorrido incluía además vueltas a la universidad a cargar más practicantes. Uno se sentía como un perro “kiltro” al que iban a ofrecer a diferentes casas esperando alguna viejita de buena voluntad que te quisiera acoger.

Aceituno me tomó buena de una forma muy extraña. Al segundo día de comenzar la práctica en el liceo le solicite a la profesora encargada del curso que me tocó que me dejará comenzar a hacer clases. Esa jornada me fue a visitar mi profesor guía, abrió la puerta de la sala y me vio en labores de maestro, se le salieron los ojos de sus órbitas y ante la impávida concurrencia de las pinguinas y la profesora presente me agarró de la oreja y me sacó fuera de la sala cual cabro chico:

- “Que se te ocurre que estai haciendo ohhh”

- “Haciendo clases profesor”.

- “Pero quién cresta te ha dado autorización, no cachai acaso que según el reglamento vos recién debis comenzar el otro mes a dar clases”. Nunca jamás conocí el reglamento ni hasta donde luego supe nadie lo conocía. Más que reglamento a Aceituno le molestó que no le informara antes.

- “Cachai que te voy a cortar la práctica por esto”.

- “Pero profesor disculpe no sabía del reglamento, pararé de inmediato de hacer las clases”. Me miró con cara paternal y en un giro absolutamente inesperado me abrió la puerta de la sala y me dijo.

- “Eris un buen cabro, sigue haciendo clases no más, pero calleuque el loro”.

Un mes después luego de nuevamente observar una de mis clases le hice notar que las alumnas tenían graves problemas para asimilar conceptos abstractos que debieran ir con su nivel cognitivo, por ejemplo no conocían la palabra proceso.

- “Pero mijo teni que hablarles en su idioma pa que te entiendan. El proceso por ejemplo es que un gallo cacha a una mina, primero le pega la cachaa, luego se le arrima, la invita a pasear, después la pololea un rato, se van a lo oscurito, luego le pega agorronsitos y por último se la come. Cachai”


El Huaso

El Huaso era un compañero de historia originario de Nogales, pueblo rural de sólo una calle colindante con las urbes de Quillota y La Calera. Con cara de ruralidad, coloradito, grandote, de aspecto orangutanado, al muchacho se le entendía bien poco porque hablaba como huaso. Todas sus frases sonaban como que estaba retando a una yegua chucara, o sea con un remate como “gueyyyy”

Era común verlo trenzado en discusiones de alto nivel intelectual con compañeros de Quillota, Olmue, La Calera u otras. En ella solían abordar temas de ámbito regional y Hortofrutícola. Muchas veces le escuché al Huaso increpar por ejemplo a un compañero Quillotano:

- “Saale pa ya hueon Quillotano tu pueblo de mierda nunca ha producido chirimoyas, toas salen de Nogales”

O a otro de La Calera:

- “Vos Calerano al peo, en tu pueblo no les crece ni una huea en las matas, no como en Nogales”

Y así siempre podía sacar un argumento descalificatorio frutal. Siempre se agarraba con los de las zonas interiores agrícolas. Con los de Valpo, Viña y Santiago obviamente no tenía muchos kilos ni mayas que comparar para hacernos sentir mal.

El Nogalito representaba algo así como el tercer mundo de la UPLA quizás incluso el cuarto. No le iba muy bien, siempre rozaba la expulsión por notas y la mayor parte de los cursos los pasaba por segunda, tercera y cuarta oportunidad. Pero como la Universidad no era precisamente un coladero, el Huaso llegó a la instancia de poder hacer su práctica.

Aceituno fue su profesor. Mala cosa para él porque el académico no era precisamente discreto. El tenía un ranking de alumnos en práctica que le mostraba a todo el mundo, de preferencia a los mismos alumnos. Era como una tabla de posiciones y el Huaso irremediablemente se iba todas las semanas de por lejos a la segunda división. Siempre decía que el “Cabro ahuasado no sabe hablar” “Que los alumnos no lo pescan” “Que partió cortao” etc.

Por lo anterior resultó una gran sorpresa cuando terminamos el semestre vimos que el Huaso había aprobado la práctica. No calzaba por ninguna parte. Aceituno juro y re juró que lo rajaba y en verdad un mínimo criterio de compasión con la educación chilena y la formación de las futuras generaciones ameritaba que el alumno no lograra su objetivo, el compañero por decirlo suave ni siquiera hablaba de corrido.

El misterio permaneció algunas semanas aunque el Huaso jurara que se lo ganó en la cancha, nadie le creía. Obviamente tampoco se lo preguntaríamos a Aceituno en su cara. Hasta que apareció una versión verídica de alguien confiable nuestro compañero denominado “El Perro”.

El Perro que compartió Liceo de práctica con el Huaso me confidenció que vio el instante en que este cabizbajo salía de su último día de práctica de la sala de clases, y como era una tradición atrás Aceituno lo venía increpando por sus faltas en el aula. En el pasillo del colegio mientras los alumnos salían a recreo vio el instante en que por primera vez el Huaso miro a los ojos desafiante a Aceituno. Seguramente este ya le había comunicado definitivamente que había reprobado la práctica y ahí se produjo un instante glorioso e inolvidable, según El Perro, el Huaso que hablaba mal pero fuerte le dijo al Profesor guía “Pero profe no sea así arreglémoslo con Paltas”.

Haciéndole honor a su apodo, el fiel relato del Perro pudo corroborarse días después cuando el Huaso llegó a la Universidad en un camión de feriante repleto de paltas. Sin pudor preguntó hasta encontrar a Aceituno. Según dijo, se las había vendido, sin embargo ya todo cuadraba, simplemente se había establecido que una original forma de pasar las duras pruebas universitarias era ser oriundo de una zona de tierra generosa.

sábado, julio 09, 2005

Experiencias de Buenos Aires: El Tango Tipo Broadway

Una pequeña reflexión acerca de lo desagradable que suelen ser los espectaculos acondicionados para turistas

Acabamos de llegar con Patty de un viaje - segunda luna de miel - en Buenos Aires. Obviamente la pasamos chancho, comimos rico, paseamos, vimos buen cine y descansamos harto, y de lo otro también.

Como siempre mis prejuicios -justificados o no- estaban presentes en este viaje, cuando vas a B Aires hay una gran presión tanto de los familiares como de la agencia de viaje para que vayas a un espectáculo de tango. Todo el mundo te dice que si no lo haces es como no estar en la capital argentina. Por suerte y sobre todo porque mi maravillosa chica no tenia ni tantas ganas de ir me salvé de la situación, si ella hubiese insistido tristemente habría tenido que aceptarlo.

En mi estrecho e incomprendido mundo no entiendo que gracia le ven a estos espectáculos. Paso a detallar mi incomprensión :

1- Son Caros: Valen entre 38 y 55 dólares por persona. Ósea varios libros que dejas de traer de esas magnificas librerías o mirado desde un ángulo femenino al menos una linda cartera de cuero menos.

2- Son largos: 4 a 5 horas por lo bajo. Ósea una tortura laaaarga y tediosa en una ciudad con tanto para hacer y divertirse.

3- Son musicales: Siempre he detestado los musicales especialmente los tipo Broadway, de hecho cuando voy a ver una película y por no haberme informado resulta que es con coreografía arranco del cine. Desde la Novicia Rebelde hasta M Jackson odio los pasitos de baile.

4- Turismo: Donde lleven a los turistas siempre es algo ñoño o caro. Como ejemplo recuerdo haber visto a unos gringos en el cerro San Cristóbal haciendo cola para subirse a un caballito de palo para que les tomasen una foto, y a un bus de turismo esperándolos... Horrible.

4- Tango: No le tengo mala pero no me gusta especialmente.

5- Factor Degenerativo: Creo que si hubiese claudicado me sentiría unos 10 años más viejo. O al menos creería que había traicionado mis intrincadas convicciones. Algo así como comenzar a vestir ropa marca Polo.

Es raro el asunto porque de veras que hay un peso de que vayas a ver estas leseras, recomiendo resistir ante todo y evitarlo. Argentina no es el Tango como Chile no es la Cueca. Por ultimo puedes ver - como nosotros- en el barrio de Santelmo o la Boca a bailarines callejeros y estudiantes de artes bailando unos temitas. Es harto mas lindo sobrio y espontáneo que esos centros nocturnos devora turistas