
Lo que ocurre hoy con los ataques israelíes en el Líbano sólo me ratifica todo lo que ya he dicho respecto de la nefasta política exterior del gobierno hebreo. Podría decir que la situación actual me parece una reacción “desproporcionada”, pero basta de eufemismos, simplemente es un acto CRIMINAL.
La lógica de la seguridad nacional y la lucha contra el terrorismo como excusas maniqueas instauradas por Estados Unidos son funcionales a generar un estado de abuso inaceptable, en el que no son respetadas fronteras, soberanías y mucho menos la dignidad de los ciudadanos que quedan al medio de esto. Pretenden hacerle creer al mundo que el bombardeo de zonas civiles, los desplazamientos humanos, la destrucción de familias y sus patrimonios, por el hecho de ser llevada a cabo por ejércitos formales con sus cínicos ataques quirúrgicos no son actos de terror.
Opino que Israel actúa hoy en día como un estado terrorista y muy peligroso, ocupa territorios soberanos de otros piases, como son las alturas del Golan sirias, domina a la fuerza territorios con mayoría extranjera como son la franja de Gaza y sobre todo Cisjordania, posee un arsenal nuclear construido en secreto. En las Naciones Unidas posee un sinnumero de resoluciones que no ha cumplido ni respetado y otros cientos de acuerdos del Consejo de Seguridad de los que siempre sale raspando con el veto de Estados Unidos.
Todo esto se suma a una postura odiosa, artificial y manipuladora que consiste en tratar de antisemita a quien critique a Israel, debate que se ve hoy especialmente en España al denunciar el PESOE el asesinato de civiles libaneses en forma deliberada. Los judíos cargaban una historia de sufrimiento y persecuciones: el nazismo, la inquisición, la Rusia zarista, y tantos otros referentes fueron mareas incontrolables de sangre judía inocente. Pero esto ya es parte de la historia, hace más de 50 años que no ocurren casos serios de ataques antisemitas y en la mayor parte del mundo occidental esta nacionalidad ha prosperado en forma sana y segura. Por ello es inmoral usar el nombre de tantos inocentes muertos para emprenderlas con nuevos inocentes. No porque el pueblo judío fuera objeto histórico de muchos de los grandes genocidios de la historia le da derecho al estado de Israel a actuar con impunidad y reproducir barbaridades similares en otros pueblos. Me parece que es una deshonra hacia los muertos y las víctimas del holocausto, me parece que demuestra cero nivel de aprendizaje del efecto trágico y multiplicador de la violencia como solución de conflictos.
Por otra parte, pienso que es una ingenuidad de cuento de hadas pensar que Israel invadió el Líbano para rescatar a sus soldados secuestrados y menos aún que está velando por la seguridad de los judíos del mundo. Seguramente desde la ofensiva israelí esos soldados se encuentran muertos o en proyecto de ser asesinados y a estas alturas todo el mundo sabe que entre más musulmanes mueren se multiplican por millones los jóvenes dispuestos a inmolarse por la Jihad. Es sin duda la mejor gasolina para el fomento de grupos fundamentalistas que justamente están experimentando un apogeo y apoyo popular nunca jamás visto. Gracias a Bush y a Israel hoy el mundo es un lugar infinitamente más inseguro, inseguro por sus enemigos y por cierto por ellos mismos.
¿Acaso eso no lo sabe el Estado Hebreo?, ¿desconoce que el inicio de este conflicto lo hace más vulnerable, impopular y ni siquiera sirve para mejorar su posición militar? Acá se perfilan dos opciones o los gobernantes israelíes de los últimos años son retrasados mentales –posibilidad casi imposible pero no siempre descartable en políticos no importa de dónde sean- que son incapaces de ver lo evidente, o acá estamos en presencia de jugadas de ajedrez que responden a movidas de más de una pieza, de pronto tres o cuatro. Y traducir esto resulta un ejercicio de construcción de conjeturas imprecisas y conspirativas. ¿Quién habrá estado detrás de la muerte del candidato anti sirio Rafik Harari que significó el retiro de la tutela militar Siria del Líbano y que posibilitó esta invasión? ¿Estará USA trabajando en la construcción de sitios baldíos y anárquicos en Oriente como Irak para neutralizar la influencia de Irán en la región? Todo es posible y nada al mismo tiempo.
Por cierto, es también sospechosa la jugada de Hezbola, que recordemos responde a los designios iraníes y ese chimpancé que tienen de presidente Mahmud Ahmadineyad. Y acá de nuevo otra curiosidad, llevada al menú persa, cuando la lucha al interior de la Republica Islámica de Irán estaba al rojo entre reformistas y liberales, Bush comenzó las presiones con la creación de su “Eje del Mal” que desembocaron en el debilitamiento y derrocamiento del Presidente Mohammad Jatami que se había acercado fuertemente a Occidente e incluso a Estados Unidos y que venía dando una tenaz lucha contra los clérigos fundamentalistas de corte fascista para liberalizar y democratizar Irán. Como en otras tantas oportunidades Estados Unidos le dio una mano al fundamentalismo y como siempre esa mano demuestra que las piezas del tablero se mueven de manera misteriosa.
Con esta horrenda tragedia libanesa generada por Israel, por cierto no vamos a hacer la fábula de creer que los jovencitos de la película son los asesinos de Hezbolla, que lanzan sus misiles desde zonas pobladas usadas como escudos humanos, tomando de rehén a un país completo, y de paso castigando a la inocente población civil del Estado de Israel. Tampoco pongamos las manos al fuego por la dictadura Siria, ni por las guerrillas palestinas. Acá no existen palomas blancas, sólo halcones y buitres. Esa es precisamente la tragedia del Líbano, un hermoso país, en permanente estado de reconstrucción, que se estaba curando de terribles heridas, mejorando su economía, recomponiendo su sociedad civil, todo esto en medio de una jauría de lobos que lo volvieron a aniquilar, que no lo consideran más que como un pasadizo o un tubo de ensayo para hacer experimentos mortíferos. Algo así como lo que fue España en el periodo de entre guerras durante los años 30.
La semana pasada vi en El Mercurio las fotos de jóvenes israelíes denunciando la acción de su ejército, cuestión que se suma al creciente número de conscriptos que se niegan a efectuar acciones en los territorios ocupados y que por ello son amedrentados y encarcelados, sin duda representan un grano de arena de dignidad y paz entre tanta barbarie. Respecto al Líbano, hay pocas esperanzas, algunos incluso hablan que esto marca su definitiva descomposición como estado, en un siglo nunca ha podido crecer allí una generación que no haya vivido el horror de la guerra. Pero también pobre Estado de Israel, porque cuando se actúa en forma criminal el culpable también se degrada, la moral se confunde. Nunca hay ni habrá paz ni justificación con las manos manchadas en sangre.