
Al escucharla quedé pasmado, y con acidez estomacal, entré en una discusión respetuosa pero intensa respecto a que yo tenía una visión diametralmente opuesta de lo que era el colegio. Pero lo que más me descompuso es ver que aun quedan apoderados amargados con el Manuel de Salas, dispuestos a gritar a los cuatro vientos que es una “Porquería” y que no perciben ningún cambio.
Quedé tan conmocionado con esta actitud que creía extinta que me dediqué a consultar a algunos ex dirigentes de la Asociación de Padres (APALMS) que opinaban del estado del colegio y nuevamente me sorprendí de escuchar puras pestes y desencanto y la misma posición de querer retirar a sus hijos cuanto antes.
La Patty y yo inscribimos en el colegio al Ale hace ya cuatro años y ahora a nuestro hijo menor y estamos felices con el LMS. El resultado es un niño que ha aprendido muchísimo, altamente motivado por el conocimiento, que se le exige fuerte – a veces demasiado-, que lee casi un libro al mes estando en segundo básico, etc. Y además hemos visto a un equipo docente responsable que ha resuelto con criterio los problemas de disciplina que se han ido presentando en el curso.
Recuerdo que cuando llegué al colegio el estado de malestar, como el de la apoderada del cumpleaños, era generalizado, la gran mayoría de los padres sentían que el colegio estaba en un proceso de deterioro constante y grave y ya no creían en ningún cambio posible. Para ello bastaba ver los resultados de las pruebas SIMCE y el ambiente de despelote y desconfianza generalizada que se respiraba.
Pero se fueron tejiendo caminos, y como dirigente del curso y después como miembro de la Asociación de Padrés me tocó incluso contribuir a unos pocos de estos recorridos y mejoras que pasaré brevemente a detallar.
Traspaso a la Universidad de Chile: Lucha monumental de la comunidad que logró el hito histórico d terminar con la pésima administración de la UMCE y volver al alero original de la U de Chile. Debo agregar que entre otras cosas con la ley de retorno se creó la instancia del Consejo Asesor en que todos los estamentos del colegio incluidos funcionarios y alumnos, y también dos representantes de la Universidad guían los destinos del establecimiento en sus decisiones neurálgicas.
PEI: Creación del proyecto educativo institucional que establece las bases teóricas del estilo de colegio y producto alumno queremos formar. Esto va adjunto a una serie de medidas a corto, mediano y largo plazo que el LMS debe ir cumpliendo. En este proyecto, especie de “Constitución de la Republica” educativa participaron también todos los estamentos del Liceo.
Religiones Comparadas: El Manuel de Salas es uno de los primeros colegios en adoptar este programa que permite a los niños tener una visión amplía de las diferentes culturas del mundo y sus creencias desde una óptica abierta y tolerante. Hoy este instrumento, tal como conversé con la directora del primer ciclo, es uno de los importantes factores de aumento de los matriculas que se ha experimentado en el último tiempo.
Reestructuración: Permitió desvincular a un número importante de profesores que ya no calzaban con el nuevo perfil del colegio o que derechamente durante años fueron obstáculo para los cambios. Muchos directivos y docentes –por no decir todos- de los que escuché quejas de parte de los apoderados y que ya eran emblemáticos por sus trabas al desarrollo de la institución se fueron en esa pasada. Además se adecuó el número de horas de permanencia por docente que era más que excesiva y se traducía en una serie de irregularidades.
Fin de la Patudez: Había un número inmenso de apoderados que llevaban años sin pagar el colegio, renegociaban y de nuevo no pagaban. Se determinó terminar con ese abuso y regularizar desde ahora en adelante el estricto el cumplimiento de los compromisos económicos. Esto sumado a otros factores significó que el colegio dejara atrás años y años de números rojos en su administración.
Reglamento de convivencia escolar: En un trabajo de años y mucho esfuerzo se logró generar y aprobar un documento que rige las normas de comportamiento y convivencia en el LMS.
Casino: Se construyó un casino en que los niños se pueden quedar a almorzar. Otro viejo anhelo que por años se quedó en planos y promesas y nunca se llevaba a cabo.
Eso es lo grueso que se me viene a la memoria, más la contratación de una psicóloga, el programa de evolución docentes, los primeros signos de mejoras en las pruebas de medición externa, y ahora la construcción de infraestructura para la jornada escolar completa y muchísimas otras cosas que en muy poco tiempo han revolucionado la institución..
Quiero decir con mucho respeto y cariño, porque muchos de los que criticaré son mis amigos o al menos gente que aprecio profundamente por lo que han hecho en el LMS, que cuando escucho los argumentos de los inconformes me queda la sensación de que hay un exceso de desconfianza e intromisión en cuestiones que no son resortes de la labor de los apoderados. Desconfianza que se centra en la capacidad e idoneidad de los directivos del colegio: Que el proceso va muy lento, que el director no es apto para el cargo, que en la reestructuración se arreglaron los mismos de siempre, que los profesores se elegirán entre ellos para resguardar sus pegas, que los miembros no apoderados del Consejo Asesor no tienen criterio, que las autoridades del colegio y sus profesores no sólo no controlan la disciplina de los muchachos sino que además les da lo mismo… etc..etc. Y por otro lado críticas a cuestiones de gestión directa: Que el edificio que se construirá en el colegio debe tener las salas distribuidas de otra forma, que porque no se gasta la plata en infraestructura deportiva, que inglés debe tener más computadores, que debieran haber más talleres de esto o lo otro, etc.
Creo que estas críticas son poco adecuadas, no porque no sean validas en sí sino porque incluso atendiéndolas poseen un elemento bastante pernicioso. Sin confianza en un colegio, sus funcionarios y autoridades no se puede depositar algo tan valioso como nuestros hijos, no se puede convivir con la sensación ellos están prácticamente secuestrados en el colegio por una manga de ineficientes y negligentes que los tienen supeditados a “La Buena de Dios”. Esa actitud a mi juicio debe cambiar, los apoderados deben comenzar a creer en el colegio nuevamente y en las experticias de los profesionales que trabajan allí. Con desconfianza no puede generarse ningún cambio, ningún acuerdo como el PEI que fue un gran acuerdo comunitario.
Por otro lado es hora que los padres se desliguen mentalmente de los detalles administrativos del colegio, no se puede funcionar tampoco si estamos encima de porque no se pinto azul sino verde y porque no se compraron más libros en vez de pelotas. O porque se echo a este profesor que era tan bueno y se dejo a este otro.
Se me viene a la cabeza las criteriosas palabras de Marcelo Farah ex presidente de la Asociación de Padres que decía en términos generales algo así: Es mejor un mal director apoyado por la comunidad que uno bueno siempre descalificado. Con esto quería decir que hay que dejar actuar a las instituciones y autoridades del colegio razonablemente y no quitarles constantemente el piso porque cuando ello ocurre el que se deteriora es el colegio completo.
Esta claro que este establecimiento ha sido apuntalado con mucho empuje y lucha de los apoderados que tuvieron que intervenir y ser actores de primera línea para construir y demoler. Pero ahora a mi juicio, que gran parte de las vigas y cimientos están puestos ha llegado la hora de tener otra actitud, más comunicativa, mas apoyadora y confiada, no es fácil porque para muchos que estuvieron en la vanguardia eso también implica dar unos cuantos pasos hacia atrás.