lunes, febrero 12, 2007

Discutiendo Sobre Fidel



La muerte de Pinochet y la alegría espontánea que me provocó me hizo encontrarme argumentalmente con varios miembros de mi familia que matizaban esta alegría con argumentos del “Sí, pero…”. Valga la pena agregar que en general pertenezco a una familia más bien de derecha que debe seguir pensando que yo soy izquierdista, cosa que a esta altura del partido la verdad dudo mucho. En el ámbito del “Sí, pero..” salía siempre a la palestra Fidel Castro. “Cierto que Pinochet fue un dictador pero nos salvó del comunismo como en la Cuba de Castro”, “Está bien que se critique los abusos de Pinochet, pero por qué se tolera los de Fidel”, “Ahora que se murió Pinochet seguro se muere Fidel”, por citar algunos.

Me pareció curioso este acto de permanente comparación con Cuba como si hablásemos de un país colindante y de importancia referencial para lavar en su imagen nuestra ropa sucia. Curioso, porque a pesar de los vínculos que nos unen a la isla, éstos no son más que los que nos ligan a Paraguay, Bolivia o España, por ejemplo.

Sin embargo, al margen de la incoherencia, hay un argumento que le he escuchado a mucha gente de derecha que me hace plenamente sentido que es criticar a la izquierda más ortodoxa que apoya a brazo partido el gobierno castrista.

Al respecto se me viene a la memoria la marcha en que fui con mi familia a la Alameda para oponerme a la guerra de Irak hace un par de años, y que por su concurrencia –antiglobalizantes, palestinos en tenidas de combate, partidos comunistas escindidos y tradicionales, etc.- no volveré a asistir a ninguna en un buen tiempo. Entre ellos estaban un numeroso grupo autodenominado “Amigos de Cuba”. ¿Qué cresta hacían tantas banderas cubanas desfilando en una marcha contra una guerra injusta e hipócrita? ¿Qué cercanía puede tener el anhelo de un mundo pacífico sin la batuta norteamericana con otra dictadura que lleva medio siglo en el poder y que oprime también a un pueblo completo?

Cuba es hoy el ejemplo verdaderamente patético de una izquierda –hablo de la verdadera porque no me vengan que el PS de la Concertación sigue siendo "izquierda"- vetusta en estado de demolición. Es imposible en matemática simple comprender qué se debe defender de un país que, como lo dice mil veces la organización mas respetable del planeta en la defensa de los derechos del hombre como es Amnistía Internacional, posee presos de conciencia, se maneja con partido único, sin libertad de prensa, que no ha abolido la pena de muerte, en que hay persecución a la disidencia, carece de elecciones, su población es bombardeada con propaganda megalómana de una revolución caduca, que a los niños se les hace leer textos vergonzosos de historia en que se justifican las matanzas de Stalin, etc, etc, etc. Simplemente no cuaja.

El argumento más manido de defensa del régimen es el del Bloqueo y la amenaza norteamericana, en general, y de los notables índices sociales que exhibe la isla en Salud, Educación u otros, que sin la revolución serían impensados. Ambos encierran certezas. La legitimidad original de la revolución cubana no merece reparos, fue un levantamiento de un pueblo pisoteado y violado hasta el cansancio por USA. Su romántico inicio e inclusive su ubicación en el mapa geopolítico en el área soviética son difícilmente cuestionables. Tampoco lo es que, torpemente y hasta hoy, los gobiernos estadounidenses siguen entorpeciendo la economía cubana y conspirando contra su gobierno. Respecto de sus índices de desarrollo social son indiscutibles los méritos en el área de la Salud y la Educación, por ejmplo. Estos datos además son propios de los ex regímenes comunistas de detrás de la cortina de hierro que siempre en materia social y también deportiva despuntaban bastante.

El punto no es negar la realidad, sin duda el imperialismo nortemericano ha hostigado con diferente intensidad a la isla y un gobierno de 40 años, normalmente, tiene tiempo de sobra para tener unas cuantas virtudes como finalmente y por lo demás las tienen muchas de las más famosas dictaduras: Hitler sacó a Alemania de la depresión en que estaba sumida, dinamizó la economía y mejoró los estándares de vida de sus habitantes; Stalin consolidó la revolución rusa, ganó casi en solitario la 2da guerra mundial; Mussolini dio orden y cierta prosperidad a Italia durante dos décadas; Pinochet modernizó la economía chilena, etc. No olvidemos que para ello, además, Fidel contó con sendos subsidios que llegaron de la URSS que luego debió adquirirlos en menor medida con la apertura económica hacia el capitalismo de la industria turística.

En síntesis, el problema no es de reconocer méritos, el punto es si esos logros justifican la privación de libertad y la conculcación de los derechos ciudadanos. Si asumiéramos esa postura y le impregnáramos una dosis de lógica significaría que si un Estado logra satisfacer ciertos niveles de igualdad social o de bienestar económico tendría derecho en beneficio de ello a privar a sus ciudadanos de varios de sus derechos humanos fundamentales: Libertad de expresión, disenso, elección de sus autoridades, libertad de enseñanza, derecho a tener un juicio justo, no ser privado de libertad por razones políticas, entre muchos otros.

El final de la dictadura pinochetista estuvo envuelto en un crecimiento económico muy importante, marcando los primeros lugares de América Latina, el ingreso per capita subió considerablemente y se dieron los primeros pasos para los planes de superación de la pobreza. ¿Hubiese significado eso que debiéramos haber cerrado los ojos y aguantado todas las atrocidades y aberraciones de aquel régimen por aquellos beneficios? El incremento del nivel de vida de los habitantes de la Republica Popular China y su espectacular desarrollo económico, además de la protección social de corte socialista de que estos se benefician ¿justifican Tiananmen, el secuestro del Tibet, y la cantidad de ejecutados sin juicio que registra ese país?

Desde mi punto de vista no hay argumento válido para defender a un dictador sin importar el color al que pertenezca, las libertades básicas del hombre no deben ser violadas bajo ningún pretexto, el supuesto bienestar social o económico no debe ser pretexto o justificación de abusos. No se bajan los niveles de destrucción y hambruna torturando a la disidencia, no se alfabetiza a la población encarcelando a quienes critican el gobierno. Es indigno del respeto a la condición humana el hacer partícipes a los ciudadanos de un sistema cerrado y de alto control de sus vidas como si fueran incapacitados de decidir por sí mismos, a todo nivel, desde qué leer hasta quién debe regir su destino.

Es una actitud vergonzosa ver al PC chileno y algunos otros grupos en esta postura y que al mismo tiempo aparezcan como defensores de los DDHH, participando en elecciones prometiendo un modelo alternativo, etc. Con qué fondo moral pueden hacerlo. ¿No es el mismo PC original que el año 1968 aprobó la invasión soviética a la primavera de Praga, no es el mismo que una década atrás justificó también el aplastamiento de Hungría?

Tristemente mientras no hagan un mea culpa de ello, son iguales que los pinochetistas que pululan en la derecha, y no son capaces de pedir simplemente perdón por cómo actuaron o lo que justificaron. Es verdad, ontológicamente son ramas del mismo árbol.

Es penoso en nuestro contexto porque quienes pretenden ser alternativa, y cambiar el modelo, defienden otra dictadura pero de otro signo. Y cuando alguna causa parece justa y universal se toman, con su siempre impecable organización, la actividad o manifestación para lanzar sus dudosas consignas.

Difícil creer a buena parte de los anti-globalización, anti imperialistas, adalides de los derechos del hombre, a muchos en fin promotores de un supuesto mundo mejor, cuando ni siquiera pueden condenar o al menos, por último, no defender a un dictador que va a tener que morir de viejo para soltar el trono del poder. Sin comentarios.



Lista de denuncias sobre el régimen cubano de Amnistía Internacional:

miércoles, diciembre 13, 2006

Un Mal Recuerdo


Ayer fui a comprar unas cosillas al supermercado y de pronto me topé a bocajarro con un par de militares, los miré y se me produjo una sensación que había quedado olvidada en mi desde hace casi dos décadas. Di un pasó hacia atrás y se me apretó la guata, luego al segundo reaccioné y seguí mi trayecto. Ese miedo visceral era el que me producían los uniformados en años de la dictadura miedo que fui superando sanamente y paulatinamente hasta simplemente borrarlo de mi conducta y mis emociones.

Sin duda esto me fue provocado por todo lo que he visto estos días a raíz de la muerte de Pinochet, especialmente impactado quedé con el discurso de su nieto, intolerable me fue volver a presenciar a uniformado hablar como un Fascista. Menos mal que al parecer será expulsado o auto-expulsado. Otra opción hubiese sido un desastre y no creo quedar corto al decir que en el fondo constituiría la crisis más aguda que hubiese vivido nuestra democracia post dictadura. Si los militares siguiesen pensando así – cosa que estoy seguro que no es real- significaría que no hemos avanzado en nada y en los cuartales con el dinero de todos los chilenos se estarían amparando otra vez potenciales asesinos.

Luego de ver a Moreira reconociendo que el “capitán se equivocó y que merece sanciones, y nótese que lo dice Moreira, me quedé un poco más tranquilo. No porque crea que el diputado sea un gran demócrata sino porque al menos a nivel oficial incluso en la derecha más dura no es presentable defender una perorata de ese tamaño.

A veces con mis hijos nos topamos en la calle con militares y carabineros y no perciben miedo en ellos, hasta a sus cortos años los ven con admiración, siento que eso es producto de que ya las instituciones armadas se han ido incorporando nuevamente a la civilidad, de hecho antiguas familias militares como los Schneider vuelven a vestir uniformes, lo mismo vale con la restitución de la imagen de Prat con el “Nuca Más” de Cheyre y tanto e importantes avances.

Soy de los que no creen en que la derecha es la misma de la dictadura pero disfrazada, pienso que al interior de ella hay una serie de dirigentes liberales que marcan una nueva tendencia en ese sentido y que no estuvieron presentes en los funerales del dictador por cierto. Como siempre lo digo, el pensamiento de derecha no tiene porque estar ligado al fascismo ni al genocidio y la consolidación de una derecha auténticamente democrática le haría muy bien a este país. Lamentablemente estos han sido días en que defender este argumento ha sido bastante más complejo.

Creo harto en mi país, en su desarrollo y su futuro, me siento bien apegado y orgulloso de Chile post dictadura, por ello este paréntesis con elástico que me hace mirar de nuevo hacia atrás me tiene descompensado. Sólo espero -y aunque mi guata aún no me crea- y estoy seguro que esta será la última oportunidad en que veamos actos medianamente masivos de manifestaciones Fascistoides mezcladas con instituciones del estado.

Por eso la muerte del más grande asesino de la historia de Chile nos hará bien a todos, será por fin un descanso para olvidarlo y seguir hacia delante.

domingo, diciembre 10, 2006

Por Fin


Primera vez que me alegro por la muerte de alguién.

Viva Chile!!!!

Mochileando en Mantilhue: Parte III




En este oscuro panorama vacacional, presos en las fauces del paraje, los días se hacían eternos, lejos los más eternos de mi vida. Ya ni nos hablábamos con el Cristian. estábamos apestadísimos, ensombrecido. Sólo caminábamos en silencio, por el sendero de Mantilhue matando coliguachos con nuestro inseparable amigo el palo. Lo único que esperábamos era que llegará la noche, al menos que oscureciera un poquito para irnos a dormir, recuerdo de hecho un día que a las 6 de la tarde –record hasta ahora en mi vida- tratamos de conciliar el sueño. Lo malo de pernoctar a la hora en que la gente en el mundo libre esta en plena actividad significaba que tipo 4 de la mañana ya estábamos listos para iniciar una nueva jornada. Ni salía el sol y de nuevo al palo y la caminata.

Increíble, pero aun se puso peor la cosa, la razón: llegó el sábado. Resultaba que todos los lugareños de los pueblos del alrededor usaban Mantilhue como su balneario favorito, era algo así como la Cartagena del lago Puyehue, llegaban familias completas y prolíficas a tomar posesión del lugar, con sus perniles, huevos duros, y harta basura pa botar en la playa, por cierto mucho ruido etc. En síntesis, Mantilhue siguió igual de feo y desagradable pero ahora superpoblado.

Los bañitos de la señora, ese lujo que nos había proporcionado, ahora quedaban abiertos como hoyos públicos, por lo que las letrinas se llenaban al tope de fecas. En algún minuto quise hacer algún intento de reconciliarme con mi digestión pero al abrir la letrina, el horrible hedor me dejó estítico unos cuentos días más. Pero eso no era todo, la señora se nos acercó a informarnos que la tarifa de fin de semana en el exclusivo terreno de las vacas languetea carpas variaba durante el fin de semana y además era caro, hasta los SuperOchos que vendía y de los que nos alimentábamos cuando los grumos de las sopas no nos apetecían fueron afectados por la inflación manejada por la mañosa economía de esta vieja de mierda.

Otro factor, dado que ahora si que los autos no podían pasar por la playa atestada de público, usaban el camino normal por el que siempre debían transitar, pero eso significaba que ya no podíamos caminar matando coliguachos, porque se había transformado en un gran estacionamiento. Conclusión nos pasamos dos soleados días transpirando al interior de la carpa, sin nada que hacer.

Sin embargo, el sábado en la noche estábamos llenos de esperanza porque el domingoa las 8 AM pasaría el bus el bus que nos sacaría del infierno y nos dejaría en Entre Lagos. Nos departamos tempranito para ordenar todo, la esperanza de la liberación hasta nos tenía activos y comunicativos. Tipo 6 ya teníamos todo bastante ordenado sólo faltaba cerrar la carpa y los sacos. En eso estábamos cuando apareció la señora.

-“Que pena que se vayan pos niñitos, pero bueno no se van a ir con la guata vacía vengan a mi casa y yo les sirvo un rico desayunito del sur”.

Nuestro odio asesino hacia la vetusta se disipó, quizás no era tan bruja como nos había parecido, quizás nuestra mala onda en el lugar nos había hecho juzgarla mal, tanta amabilidad nos encantó o si quieren embrujo por algunos instantes.

En una linda mesita de mantel bordado, y en general en una casa bastante más acomodada de lo que se veía por fuera – quizás no éramos los primeros giles que habían dormido con las vacas- la señora nos hizo esperar por el desayuno, y la espera empezó a resultar larga. “Ya van los pancitos niños se están horneando”, y en media hora no llegaban los pancitos. “Perenme que ya va la lechita recién sacada de la vaca” otros largos minutos pasaron. 40 minutos al menos esperando que la señora sirviera. Por fin empezamos a comer y nos servía y servía, algo de Hansel y Gretel percibíamos en todo ello, llegaba y llegaba con cosas ricas y nunca nos podíamos parar. Cuando ya eran tipo 7:10 nos paramos agradeciendo mucho. “Muchas gracias señora se paso”.

- “Pérenense pos muchachos me tiene que pagar el alojamiento”. Otro rato hasta que llego con el cuaderno y saco una cuenta abultada que nos devolvió el odio que siempre se mereció.Igual fuimos caballeros, bien weas también

- “Aquí tiene la plata señora, Muchas gracias por todo”. Y estiramos los billetes.

- “No pos, no pos, chiquillos no se me hagan los pillos, aquí todavía no me han pagado el desayuno”. Quedamos sorprendidos por el cobro de algo que entendimos de buena fe que era fruto de una hospitalidad centenaria del mundo sureño. Pero nada de eso…..

- “Y cuanto es?”.

- “Sólo 10 mil pesitos cada uno” me deben 20 mil más”. El desayuno más caro de Chile.

Picados le dimos la plata con cara de desagrado pero había que atinar quedaban entre dimes y diretes sólo 15 minutos para que llegara el bus. Rajamos a guardar la carpa y cerrar los sacos cosa que para gente con escasa motricidad fina y gruesa como nosotros no era fácil.. Quedaban 2 minutos y aun no terminábamos todo, y cuando estábamos listos……el mundo se congeló un instante, olvidando la templanza rural del lugar pasó volando la micro que era de la salvación, gritamos corrimos y lo perseguimos pero nada, el bus se había marchado y ahí quedamos.

No nos podíamos la rabia, hervíamos de odio, queríamos hasta pegarle a la vieja, pero lamentablemente algo de sensatez quedaba en nosotros y optamos por desquitamos con nuestras mochilas y carpas a las que comenzamos a patear con fuerza, hasta que desarmamos todo dejando esparcido ropa y utencilios campistas, craso error, en eso estábamos cuando lo inversomil nos volvió a golpear, pasó un segundo bus, también a una velocidad incomprensible. Si no hubiésemos pateado nuestras cosas lo habríamos podido tomar, pero no teníamos idea de que había otro más.

No lo podíamos creer, sentí que la depresión me consumía y que jamás en mi vida saldría de ese lugar Mi amigo me miro, me agarro del cuello y levanto alto su puño, me quería pegar, y yo quería que lo hiciera, estaba furioso, pero se contuvo, agarro lloroso un palo mata coliguachos y se fue a caminar a la nada a morder la rabia. Otro día en Mantilhue nos esperaba.



PD: Esta foto de Mantilhue la encontré en la red, no se ve tan feo ahora, quizás mi amigo Barril tenía razón y la Vieja hizo un resort con la plata que ganó con nosotros.

sábado, octubre 21, 2006

Cinemania

En medio de un paréntesis creativo les envío mi lista de votación histórica de peliculas en IMDB (Internet Movie database) . La calificación va del 1 al 10. Verán - a los que les interese- que tengo una predilección pasional por las peliculas de horror y suspenso, es por lejos mi genero favorito, aunque es el más dificil para encontrar verdaderas cintas de calidad. Por ello, a los que les guste explorar esta tendencia, ahí encontraran una selección de varias de las mejores de todos los tiempos. Entre ellas para mi gusto la de la imagen "La Colina Tiene Ojos" de Alexandre Aja, se requiere harto estomago y a los más suceptibles algun acompañante para controlar los nervios.

Que lo disfruten.

http://www.imdb.com/mymovies/list?l=22324118

lunes, octubre 02, 2006

Garage Olimpo


Desde hace unos pocos años pero sobre todo unos cuantos meses tengo una compulsión por el cine, busco, arriendo, veo, proyecto, copio películas todo el tiempo y me la paso entre Bazuca, Blockbuster, IMDB.com y labutaca.net. Me ocurre que cuando la oferta es grande, el entusiasmo decrece, vale decir, a esta altura he visto tantas películas que muy pocas me hacen mucho sentido o llegan al corazón.

Una cuestión fantástica es poder conseguir vía bajada de Internet cintas que aun no se estrenan en Chile a pesar de que son de hace varios años, en este paquete está “Hotel Rwanda”, “Sophie Scholl”, “Hardy Candy” todas buenísimas y a la que me referiré ahora que simplemente me deslumbró, “Garage Olimpo”.

Es una película Argentina del año 2000 dirigida por Marcos Bechis que trata sobre una de las tantas historias trágicas de la represión militar argentina en los años de la “Guerra Sucia”. En este caso el de una joven activista de 18 años años que dedicaba parte de su vida a alfabetizar los sectores pobres de Buenos Aires y que es detenida en su casa por un comando represivo los famosos escuadrones de la muerte y es trasladada al tristemente celebre “Gararge Olimpo” lugar de detención, tortura y muerte.

La protagonista en el “Garage Olimpo” se encuentra con su delator que resultó ser un inquilino de la casa que compartía con su madre, un muchacho que siempre se mostró enamorada de ella. Pero todo era una cortina de humo para investigarla ya que el joven resulta ser un torturador más del comando. Sin embargo dentro del recinto este hombre, a su torcida manera parece seguir queriendo a la chica, y la ayuda en medio de la reclusión tener un pasar más tranquilo, evitándole nuevas torturas, dándole mejor comida, etc. a cambio de que ella sea su amante. Todo ello provoca una extraña mezcla de esclavismo por conveniencia pero no carente del todo de sentimientos.

Lo que de buenas a primeras pueda parecer un relato clásico de cine político épico, en verdad es un obra de arte muy sensible, respetuosa con el espectador, sobria y pavorosa al mismo tiempo. Su gran virtud radica en mostrar a los verdugos tal cual eran, gente de apariencia normal, que después de torturar y aniquilar a sus victimas marcaban tarjeta y volvían a sus casas a ver a sus hijos y mujeres como si no pasará nada. En el mismo sentido se muestra constantemente el carácter rutinario y burocrático del trabajo del victimario: cada uno moviéndose con un carrito con ruedas con la batería eléctrica y la picana entrando de celda en celda, con una tabla de aplicación de corriente según el peso del detenido, si un prisionero se estaba muriendo un doctor llegaba a controlarlo y reanimarlo para que lo pudieran seguir apremiando, en los ratos libres en medio de la agonía y el sufrimiento de sus victimas jugaban pin-pong indiferentes para sobrellevar el tedio. Se ven los roces casi de cualquier pega entre estos funcionarios del terror, y reuniones de coordinación todos los días con el Jefe de la Unidad para ver el estado de los interrogatorios, a que prisioneros se les debía aplicar más violencia, a quienes matar y a quienes lanzar en avión al rió de la plata. Todo como un trabajo más, sin grandes emociones imbuido en la rutina.

Esto rememora y reproduce, la actitud fría e indiferente de los funcionarios SS en los campos de concentración nazis siempre preocupados de archivar, escribir informes y cuantificar su barbarie, del cálculo tecnócrata de los aviadores norteamericanos al lanzar sus bombas en Hiroshima, y finalmente todas las estructuras de “inteligencia” que a través de la historia y por su puesto en Chile posibilitaron grandes matanzas, persecuciones y genocidios. Para sus ejecutores, como se demuestra mil veces, su obra no fue más, que su trabajo, su obligación, nada más. Ser buenos funcionarios, llevar a cabo su cometido, eso era para ellos importante, independiente de las vidas en juego, de la degradación y del sufrimiento extremo que provocaron.

Un recurso notable del film es la constante exhibición de vistas aéreas de la bullante ciudad de Buenos Aires en movimiento, que sin palabras ni sonidos hace sentir al espectador que toda la tragedia de aquellos años era succionada por esa inmensa urbe que seguía funcionando como si nada, reflejando la soledad pasmosa de los detenidos y sus causas. Ningún lugar en el mundo se paraliza por el horror de algunos, la vida sigue su curso parece querernos decir.

Y la imagen final del avión de las fuerzas aérea argentina abriendo su escotilla para lanzar seres humanos vivos al Río de la Plata, en medio de una opera militar es simplemente sobrecogedora, espeluznante y al mismo tiempo estéticamente brillante. Un himno a la barbarie, como aquella opera de Wagner en medio de los bombardeos americanos sobre Vietnam de “Apocalypse Now” .

Siempre es más fácil hacer una caricatura de la condición humana y de la violencia en particular cayendo en el maniqueísmo tipo western de mostrar a los torturadores como malos feos y pervertidos. Del mismo modo el pase al efectismo facilista, a la crudeza representativa también es un camino corto. Atormentar al espectador con las sesiones de tortura o asesinato para remecerlo es la vía más fácil pero también más burda. Sin embargo “Garage Olimpo” no recurre a nada de eso, al contrario, nos recuerda que el terror es parte de la condición humana, que en determinadas circunstancias históricas y sociológicas tu amable vecino o amigo se puede transformar en tu verdugo y que el o los verdaderos demonios no tienen capa, cuernos ni tridente sino que están entre nosotros y no se compartan en la cotidianeidad muy diferente que nuestros similares. Hay que tener estomago y valentía para exponer esto y al mismo tiempo no perder el hilo de que estamos enfrente de una monstruosidad injustificable.

En síntesis está película si me llegó al corazón y aun no me la saco de la cabeza. Se las recomiendo.

viernes, septiembre 22, 2006

Mochileando en Mantilhue: Capítulo II



Era tan evidente el carácter rural y por supuesta añadidura bonachón de la señora, que a ninguno de los dos se nos ocurrió preguntarle el precio del terreno que compartiríamos con su ganado, ni dudar siquiera de sus “baños lindos y limpiecitos”. Simplemente, instalamos la carpa donde nos dijo y decidimos probar que tal.

Recién comenzaba el viaje y estos pequeños contratiempos no menguaron nuestro ánimo. Rápidamente, decidimos salir a pasear alrededor del pueblito, siempre es rico recorrer tu lugar de vacaciones en forma pedestre y llenar el estómago aventurero de lindas experiencias. Pero, primera gran decepción, las caminatas allí eran bien inviables, o más bien se podía caminar pero como preso en una larga celda, un kilómetro hacia el este y de vuelta al oeste. El camino era raro como que se cortaba en bosque en ambos costados y, además, un bosque tupido e inexpugnable, en la práctica no se podía avanzar, no me pidan detalles lógicos pero no se podía, hoy me lo imagino como los cuentos de marineros en la época de Colón, como que luego de esos bosques venía el acantilado, era como el punto final de un planeta cuadrado por ambos costados.

A la pobreza del trekking hay que añadir los coliguachos, si Mantilhue alguna vez crece a la categoría de pueblo de relevancia, su escudo debiera contar con la imagen de tal molesto y abundante bicho. El sitio estaba infesto de coliguachos, eran muchisisisimos te atacaban de 10 con suerte, lo que hacía imposible actividades tan importantes y humanas como simplemente estar afuera. Si caminabas el kilómetro mantilhuano parecías un pajarraco descoordinado siempre aleteando y pegándote en la cabeza evitando que te succionen la sangre. Por lo tanto, a los pocos minutos de estar en el “balneario” nos acostumbramos a andar con un buen palo en la mano tratando de achuntarles, cosa que no era fácil incluso con la práctica que proporcionan varios días en el lugar.

Después de descartar la caminata como pasatiempo, la belleza del lago Puyehue y la playa local eran otra cuestión medular a la que habíamos ido. Sacamos las toallas y nos echamos en la arena a tomar solcito a leer, etc., sin embargo también se presentaron serios inconvenientes, los pocos autos, jeep y camionetas que pasaban por el pueblo gustaban de recorrerlo por su playa. Varias veces estuvimos a punto de ser atropellados, de hecho la arena estaba llena de huellas de ruedas, pero si querías simplemente correr el riesgo suicida de morir reventado en ella, los coliguachos te recordaban que había cosas aun peor que la muerte, ergo olvídate por ejemplo de leer un libro en esas condiciones.

Sin desanimarnos, aún nos quedaba bañarnos en el lago que en el sur siempre son un poco fríos pero tranquilos, hermosos y refrescantes. Nos lanzamos al agua, pero nuestros amigos coliguachillos nos siguieron hasta allí, y entonces “eureka” usamos la alternativa de escabullirnos buceando ya que en el agua nunca nos encontrarían, pero para pasarnos 12 horas sumergidos hubiésemos necesitado equipos submarinos de alta tecnología con los que por cierto no contábamos y creo que aún no se inventan. De hecho, cuando me encapriche en respirar un rato, al sacar mi nariz un bicharraco se posó en ella y se alimentó de la sangre de mi prominencia respiratoria. Definitivamente ni caminar, ni tomar sol, ni bañarse, ni nadar, ni casi respirar, eran actividades adecuadas para practicar en el lugar.

Sin embargo, entre tanto intento frustrado pero variado las horas corrieron con cierta rapidez. A todo esto, también fuimos a visitar el camping indicado por Turistel y nos encontramos con un recinto cerrado por gruesas cadenas y candados, con la hierba hasta el cielo lo que demostraba que llevaba varios años clausurado, y eso que la guía de camping decía renovarse y comprobarse año a año.

Llegada la hora de la comida, junto a las vaquitas, encendimos nuestro anafre de mochilero para preparar una deliciosa sopa de espárragos, pero ¡ohhh sorpresa! el fuego del anafre se apagaba, ya que Mantilhue era una locación muy ventosa. Para hacer ese miserable plato nos gastamos un baloncito de gas completo y la sopa quedó derechamente fría - ni siquiera tibia - llena de grumos enormes del tamaño de un bolón que tuvimos que ingerir con asco y raspando el paladar. Así, ese día llegamos a la conclusión que cocinar no era una actividad que pudiésemos realizar con calma en ese pueblo.

Medio hambrientos pero con la esperanza de un mejor amanecer nos fuimos a acostar ese día. Nos metimos a los sacos y tratamos de descansar. Pero aquí nos encontramos con dos nuevas sorpresas: el poder de la fe y las curiosidades etológicas de la fauna vacuna enfrentadas a la tecnología habitacional outdoor.

Respecto de lo primero, a poco pegar los ojos escuchamos con mucho ímpetu y volumen vocal los cantos a viva voz de un fervoroso grupo religioso (Testigos de Jehová, acaso) que habían hecho campamento a pocos metros de nosotros. Las alabanzas al Señor nos dificultaron gravemente el dormir y cuando por fin algo lográbamos sumergirnos en sopor, los sueños estaban plagados de imágenes bíblicas siempre perturbadoras para un par de agnósticos. Bíblico y todo, dormir es al fin dormir, sin embargo aquí entró en acción el segundo elemento despertador, por alguna razón que alguna vez National Geographic deberá investigar, a las vacas les fascinan la carpas y esa fascinación es de carácter medio sexualizada, a ellas les encantaba nuestra pequeña carpa iglú para 4 personas. De a montones se acercaban a ella para chupetearlas y langüetearlas con ganas, cuando su lengua pasaba entre la tela y nuestros cuerpos nos llegaban a mecer, ahí descubrimos la versatilidad de la naturaleza ya que los mismos palos mata coliguachos servían para salir en calzoncillo en medio de la noche a corretear a las coquetas vacas. En fin, definitivamente Mantilhue no era un lugar muy agradable tampoco para dormir.

Mal dormidos despertamos tipín 6 de la mañana con los cantos de varios entusiastas gallitos. Nos vestimos y como es parte de la fisiología mañanera nos fuimos a orinar a los “lindos y limpios bañitos de la señora”, sin embargo en vez de baños nos encontramos con un hoyo de una putrefacta letrina en el centro de unas casetas destartaladas, antes de entrar a ella a unos 10 metros ya se podía sentir el horrible hedor que expelía, bastó visitarla una vez para saber que no queríamos ir más. Sin perder las ganas y considerando que esto tenía ribetes de aventura ecoturistica decidimos usar la vegetación para verter nuestros desechos. Acá de nuevo la geografía de Mantilhue nos traicionó, el campo era tan plano que aunque te internaras varios kilómetros a regar un arbusto siempre se podía ver que estabas meando por ahí. Pero no había vuelta y perdimos por un rato la vergüenza, sin embargo, algo elemental se nos había escapado de nuestro inventario, para tener un buen ganado vacuno como el de nuestra anfitriona no sólo se debe tener vacas sino también el macho de la especie, también es bien sabido que a los toros el color rojo o rosadín – en este caso el de nuestros traseros pelados al sol- les llama a la furia. De esta forma a no mediar la mitad del chorro orinal que el fuerte viento también nos devolvía en nuestras ropas, el respetable toro salió veloz a embestirnos con sus cuernos. A poto pelado corrimos desesperados de vuelta a la carpa saltando zanjas y cayéndonos al pastizal en una escena por cierto patética. Nueva conclusión, Mantilhue no era tampoco un buen sitio para orinar ni defecar.

jueves, septiembre 21, 2006

Mochileando en Mantilhue: Parte I


Con mi amigo Cristian bajamos del helicóptero vestidos de comandos, con nuestras caras pintadas de guerra, un cuchillo en los dientes, y la metralleta en nuestros brazos. Los escasos habitantes rurales de la zona costera norte del lago Puyehue gritaban despavoridos mientras los perseguíamos atrapábamos y liquidábamos ahí mismo, ancianos, Testigos de Jehová y los que se emborrachaban en la playa ese fin de semana nos miraban impactados, desorientados antes que blandiéramos nuestra armas en sus vientres. Como en un juego de niños cada asesinato lo celebramos como un gol, golpeándonos las manos en un saludo en el aire. Luego de matarlos a todos rociamos las casas y cabañas con parafina e incendiamos el pueblucho completo. Reíamos a carcajadas, demencialmente mirando como se consumía el pueblo y sus habitantes. De pronto en medio del holocausto al unísono elevamos nuestros metralletas al cielo, no habíamos gastado una sola bala, reservándolas para nuestros peores enemigos, así disparamos y de inmediato cayeron miles de coliguachos atravesados por nuestros disparos. Estábamos más alegres que nunca, más satisfechos que con los humanos. Luego apretando los dientes, seguimos disparando a los insectos, caían de miles, chorreándonos su sangre bicheril ………………………….

Desperté jadeando de la emoción intensa y vengativa que me había provocado el sueño, pero la realidad se hizo presente con la habitual oscuridad que nos acompañaba esas vacaciones, ahí estaba la carpa iglú para 4, el saco de dormir, la ropa y cachureos varios amontonados a nuestros pies y mi amigo Cristian, durmiendo arrebujado en su saco. Recién amanecía y no había caras pintadas, ni armas ni nada que nos permitiera enfrentarnos con dignidad a nuestra terrible realidad, estábamos mochileando en Mantilhue algo equivalente al Bagdad actual pero de los mochileros. Un lugar terrible y tenebroso al que habíamos llegado por una mala recomendación y de donde no podíamos escapar.

Días atrás en el bus que nos llevaba al sur con mi compañero conversamos sobre lo inadecuado que era ir al baño en un bus y peor aun sentarse a depositar desechos humanos en el WC. Simplemente asqueroso e incomodo eso no era por cierto para nosotros. Luego esas palabras recobrarían caprichosamente su sentido.

De mañana llegamos a Temuco y rápidamente tomamos otro bus a Osorno, luego Río Bueno y de ahí una locomoción rural a Mantilhue. El vehiculo tomo dirección hacia el este cordillerano, en un camino extraño, estando en la 10ª región con su verdor natural este paisaje se veía árido y plano, los villorrios que eran muchos se parecían deshabitados y fantasmales como de cuento Lovecrafiano. Lo otro que llamó mi atención era lo extenso del camino, llevábamos varias horas internándonos más y más por esa planicie monótona y nunca llegábamos a destino. De tanto en tanto el asistente del chofer a quien llamábamos el azafato se acercaba a nosotros:

- A donde dijeron que iban?
- A Mantilhue.
- Pero si ahí no hay na…. Tan seguros?

Con Christian nos habíamos puesto de acuerdo que cada uno escogería un destino, y Mantilhue había sido mi elección. Yo tomé la guía de camping de la Turistel y me fijé en que recinto tuviera más estrellitas (en abecedario Turistel más belleza natural) y menos signo $ que no tengo para que explicar que era, y el resultado de esa combinación resultó ser Mantilhue. Más buena infraestructura – así decía - de camping, una larga playa y una vegetación generosa. Era, se suponía, a la segura.

Cuando ya todos se habían bajado de la diligencia y de ello había transcurrido una hora y mientras el azafato nos habían continuado mirando con una mezcla de pena e incomprensión el bus nos arrojó en Mantilhue.

El lugar era raro, el hermoso lago Puyehue por un lado, junto una larga playa aplanada llena de marcas de automóvil, al frente un campo plano y extenso, un tanto árido y pampino, se podía ver hasta muy lejos sin montañas de por medio a su vez unas pocas casas de madera destartaladas e intermitentes que se asomaban por la costa. Al final del camino se podía ver una península rocosa tapizada de árboles altos que marcaba un particular fin de mundo. Y el más absoluto desierto humano, nadie afuera, nadie en el lago bañándose, cero asomo de turismo ni de camping alguno. Pensamos que nos habíamos equivocado, el lugar no era muy bonito como decía el famoso librillo, y su famosa infra no aparecía.

Atinamos en medio de la confusión a llamar a viva voz a una de las casas, después de un rato y con calma agro-frutícola salió una abuelita a recibirnos.

-“No niños aquí no hay ni una cuestión de camping, hace muchos años que cerraron” y continuó.

- “Pero no se preocupen aquí tengo un pastito muy bueno donde pueden acampar” y extendió su dedo huesudo y vetusto en dirección a sus extensos campos en medio de las vacas. Terreno ondulado y pastoso pero en nuestra desesperación lo aceptamos.

- “Además tengo unos bañitos muy lindos y limpiecitos niños” que pueden ocupar sin problemas.

- “Ok señora” le dijimos “creemos que estaremos hasta mañana en que tomemos el bus de vuelta a Río Bueno ya que pensamos que había un camping aquí”…

- “No, no, no chiquillos si este bus pasa re nunca, pal próximo lunes creo que pasa otro”.

Nótese que estábamos a miércoles, nos esperaban largos 5 días en Mantilhue… mucho más largos de lo que esperábamos.

martes, julio 25, 2006

Un Humilde Lamento por El Libano


Lo que ocurre hoy con los ataques israelíes en el Líbano sólo me ratifica todo lo que ya he dicho respecto de la nefasta política exterior del gobierno hebreo. Podría decir que la situación actual me parece una reacción “desproporcionada”, pero basta de eufemismos, simplemente es un acto CRIMINAL.

La lógica de la seguridad nacional y la lucha contra el terrorismo como excusas maniqueas instauradas por Estados Unidos son funcionales a generar un estado de abuso inaceptable, en el que no son respetadas fronteras, soberanías y mucho menos la dignidad de los ciudadanos que quedan al medio de esto. Pretenden hacerle creer al mundo que el bombardeo de zonas civiles, los desplazamientos humanos, la destrucción de familias y sus patrimonios, por el hecho de ser llevada a cabo por ejércitos formales con sus cínicos ataques quirúrgicos no son actos de terror.

Opino que Israel actúa hoy en día como un estado terrorista y muy peligroso, ocupa territorios soberanos de otros piases, como son las alturas del Golan sirias, domina a la fuerza territorios con mayoría extranjera como son la franja de Gaza y sobre todo Cisjordania, posee un arsenal nuclear construido en secreto. En las Naciones Unidas posee un sinnumero de resoluciones que no ha cumplido ni respetado y otros cientos de acuerdos del Consejo de Seguridad de los que siempre sale raspando con el veto de Estados Unidos.

Todo esto se suma a una postura odiosa, artificial y manipuladora que consiste en tratar de antisemita a quien critique a Israel, debate que se ve hoy especialmente en España al denunciar el PESOE el asesinato de civiles libaneses en forma deliberada. Los judíos cargaban una historia de sufrimiento y persecuciones: el nazismo, la inquisición, la Rusia zarista, y tantos otros referentes fueron mareas incontrolables de sangre judía inocente. Pero esto ya es parte de la historia, hace más de 50 años que no ocurren casos serios de ataques antisemitas y en la mayor parte del mundo occidental esta nacionalidad ha prosperado en forma sana y segura. Por ello es inmoral usar el nombre de tantos inocentes muertos para emprenderlas con nuevos inocentes. No porque el pueblo judío fuera objeto histórico de muchos de los grandes genocidios de la historia le da derecho al estado de Israel a actuar con impunidad y reproducir barbaridades similares en otros pueblos. Me parece que es una deshonra hacia los muertos y las víctimas del holocausto, me parece que demuestra cero nivel de aprendizaje del efecto trágico y multiplicador de la violencia como solución de conflictos.

Por otra parte, pienso que es una ingenuidad de cuento de hadas pensar que Israel invadió el Líbano para rescatar a sus soldados secuestrados y menos aún que está velando por la seguridad de los judíos del mundo. Seguramente desde la ofensiva israelí esos soldados se encuentran muertos o en proyecto de ser asesinados y a estas alturas todo el mundo sabe que entre más musulmanes mueren se multiplican por millones los jóvenes dispuestos a inmolarse por la Jihad. Es sin duda la mejor gasolina para el fomento de grupos fundamentalistas que justamente están experimentando un apogeo y apoyo popular nunca jamás visto. Gracias a Bush y a Israel hoy el mundo es un lugar infinitamente más inseguro, inseguro por sus enemigos y por cierto por ellos mismos.

¿Acaso eso no lo sabe el Estado Hebreo?, ¿desconoce que el inicio de este conflicto lo hace más vulnerable, impopular y ni siquiera sirve para mejorar su posición militar? Acá se perfilan dos opciones o los gobernantes israelíes de los últimos años son retrasados mentales –posibilidad casi imposible pero no siempre descartable en políticos no importa de dónde sean- que son incapaces de ver lo evidente, o acá estamos en presencia de jugadas de ajedrez que responden a movidas de más de una pieza, de pronto tres o cuatro. Y traducir esto resulta un ejercicio de construcción de conjeturas imprecisas y conspirativas. ¿Quién habrá estado detrás de la muerte del candidato anti sirio Rafik Harari que significó el retiro de la tutela militar Siria del Líbano y que posibilitó esta invasión? ¿Estará USA trabajando en la construcción de sitios baldíos y anárquicos en Oriente como Irak para neutralizar la influencia de Irán en la región? Todo es posible y nada al mismo tiempo.

Por cierto, es también sospechosa la jugada de Hezbola, que recordemos responde a los designios iraníes y ese chimpancé que tienen de presidente Mahmud Ahmadineyad. Y acá de nuevo otra curiosidad, llevada al menú persa, cuando la lucha al interior de la Republica Islámica de Irán estaba al rojo entre reformistas y liberales, Bush comenzó las presiones con la creación de su “Eje del Mal” que desembocaron en el debilitamiento y derrocamiento del Presidente Mohammad Jatami que se había acercado fuertemente a Occidente e incluso a Estados Unidos y que venía dando una tenaz lucha contra los clérigos fundamentalistas de corte fascista para liberalizar y democratizar Irán. Como en otras tantas oportunidades Estados Unidos le dio una mano al fundamentalismo y como siempre esa mano demuestra que las piezas del tablero se mueven de manera misteriosa.

Con esta horrenda tragedia libanesa generada por Israel, por cierto no vamos a hacer la fábula de creer que los jovencitos de la película son los asesinos de Hezbolla, que lanzan sus misiles desde zonas pobladas usadas como escudos humanos, tomando de rehén a un país completo, y de paso castigando a la inocente población civil del Estado de Israel. Tampoco pongamos las manos al fuego por la dictadura Siria, ni por las guerrillas palestinas. Acá no existen palomas blancas, sólo halcones y buitres. Esa es precisamente la tragedia del Líbano, un hermoso país, en permanente estado de reconstrucción, que se estaba curando de terribles heridas, mejorando su economía, recomponiendo su sociedad civil, todo esto en medio de una jauría de lobos que lo volvieron a aniquilar, que no lo consideran más que como un pasadizo o un tubo de ensayo para hacer experimentos mortíferos. Algo así como lo que fue España en el periodo de entre guerras durante los años 30.

La semana pasada vi en El Mercurio las fotos de jóvenes israelíes denunciando la acción de su ejército, cuestión que se suma al creciente número de conscriptos que se niegan a efectuar acciones en los territorios ocupados y que por ello son amedrentados y encarcelados, sin duda representan un grano de arena de dignidad y paz entre tanta barbarie. Respecto al Líbano, hay pocas esperanzas, algunos incluso hablan que esto marca su definitiva descomposición como estado, en un siglo nunca ha podido crecer allí una generación que no haya vivido el horror de la guerra. Pero también pobre Estado de Israel, porque cuando se actúa en forma criminal el culpable también se degrada, la moral se confunde. Nunca hay ni habrá paz ni justificación con las manos manchadas en sangre.

miércoles, julio 19, 2006

Cuál es el Sentido?


A veces pienso y me pregunto cuál es el sentido de nuestro vivir, que lógica nos acompaña, hacia donde se encamina lo que hacemos día a día. Es más o menos sencillo saber que es lo que la sociedad espera de nosotros aunque lo adornemos y le demos u cariz más o menos alternativo, siempre es lo mismo: nacer, estudiar, trabajar, consolidarse, tener hijos, trabajar, jubilar, morir. Es fácil y automático seguir la correa transportadora que te lleva de una cosa a otra y hasta de un logro a otro, el problema es el para que.

Para alguien que posee una fe debe ser fácil resolverlo, o al menos más fácil, hay una fábula acerca de donde venimos y hacia donde vamos, y hasta en que terminará todo esto, pero para los que no tenemos dios las respuestas son más complejas.

Tengo una linda familia, amo a mi mujer y mis hijos, mi trabajo me divierte, todo va aparentemente bien. Pero a veces veo a mi hijo mayor, al que le exijo que sea buen estudiante, que sea una buena persona etc. y me pregunto para que? Y la respuesta va encaminada a que sea un hombre conciente, que sepa donde esta parado, que sea feliz y tenga una buena pega, que sea un buen ciudadano, para que finalmente sea algo así como lo que yo mismo modestamente siento que soy. Pero si es eso, que sentido puede tener más allá que el mismo eduque a sus hijos con los mismos principios y la correa siga avanzando. Nada se encamina por ese ámbito a dilucidar nada.

Si esto fuese así que otro fin puede tener la vida que la de cualquier otro animal, simplemente sobrevivir y reproducir la especie, pero con las herramientas, sofisticación y el show de la especie humana. Incluso puesto en la lógica de la construcción de un mundo más justo y solidario, que pasará cuando esto ocurra, cuando ese logro social en 100 o un millón de años se logré? Seremos como esas sociedades de polis griega que se leen tan pero tan perfectas, tan pero tan ciudadanizadas que parecen esperar un desequilibrio violento interno o externo para desmoronarse.

Quizás el sentido de todo esto es gozar hasta el paroxismo, vivir disfrutando hasta más no poder, comérselo todo desde todo punto de vista, darle y darle , y morir joven, joven pero vivido. Como el típico dilema del enfermo de cáncer Terminal, el doctor desde su visión positivista trata de hacerlo sobrevivir la mayor cantidad de tiempo, aunque sea sometido a los exámenes más agotadores y demandantes, aunque sea una vida alargada y ficticia, en cambio muchos pacientes prefieren abandonar todo tratamiento y aprovechar esos últimos días para disfrutar lo que les queda de vida al máximo concientes que lo que tienen será exiguo. Deberemos comportarnos quizás como ellos?

Hay un mecanismo que me es curioso en el proceso del estimulo-satisfacción, nos ponemos una meta, la alcanzamos, la disfrutamos como juguete nuevo un tiempo, luego se convierte en parte de la normalidad, y volvemos a la línea inicial de insatisfacción, a buscar otro estimulo. Cuando pienso en las dimensiones de realidad que esto supone, en lo crudamente verdadero que es, me siento sólo parte de algo con un sentido que me supera y cósmicamente me reduce al nivel de un individuo, sin yo, sólo uno entre millones, con una fecha de nacimiento y de expiración.

Recuerdo el libro autobiográfico del psiquiatra Victor Frank: “El Hombre en Busca de Sentido” donde se plantea que muchos de los sobrevivientes de los campos de concentración nazis -entre ellos él- que pudieron soportar las penurias de esa reclusión terrible eran aquellos que tenían un proyecto de vida: que resistían pensando en que querían ver crecer a sus hijos, tenían en vista realizar un negocio, en sus novias o lo que fuera, en cambio muchos aquellos que morían y decaían más rápidamente eran quienes desde antes de la tragedia sus existencias estaban más o menos vacías. El libro de Frankl es un texto optimista con mirada de grandeza y futurismo, pero hoy mirado desde mi lupa otoñal me huele al mismo proceso de estímulo-logro que ya he planteado.

Juro que estoy más o menos bien, no estoy escribiendo esto al borde del balcón, todo anda "como corresponde", y soy “Feliz”. Pero justamente es en este momento cuando a veces a pesar de todo el bienestar me duele un poco el estomago. Divagan estas cosas en mi mente, me elevo me miro y me pregunto, con pocas respuestas, no es fácil.